En el mundillo del hardware, hoy en día si se quiere mejorar el rendimiento del PC todo pasa por elegir una buena unidad de estado sólido o SSD —por sus siglas en inglés— que se caracterizan por una alta velocidad de transferencia de datos y unos tiempos de acceso mínimos a la información.

Las SSD se ofertan en diversos formatos, siendo cada vez más común el M.2, usado en portátiles y para placas base con una de estas ranuras de tarjetas. Siguen siendo más baratas las SSD en formato de disco de 2.5 pulgadas, que suele proporcionar la mejor relación calidad-precio al consumidor. Pero también se ofertan en varios tipos de interfaz. Para haceros más fácil la elección os traemos esta guía de compras de SSD.

Podéis consultar otros artículos de componentes:

Cómo elegir tu SSD

Pero elegir un disco SSD adecuado no siempre es fácil por que es una tecnología nueva que lleva solo unos pocos años en el mercado, y menos de dos años a unos precios razonables, y no dejan de bajar en los últimos meses. Por eso al final os daremos unas indicaciones para elegir el SSD por calidad/precio más adecuado a vuestras necesidades o lo que queráis gastaros en uno si es que buscáis el más barato.

Las SSD son ideales para portátiles como forma de mejorar el rendimiento en Macbook Pros y portátiles en general, ya que los Macbook Air y los ultrarportátiles o ultrabooks se venden con este tipo de almacenamiento —bajo consumo y arranque rápido como grandes ventajas—. Especialmente hay que buscar los que tienen menor consumo en reposo, de tan solo unos milivatios.

Los discos de 240 a 256 GB son los que van a tener los precios más interesantes para la mayoría de usuarios, aunque los modelos de 500 GB suelen tener los mejores precios en cuanto a cts. por giga se refiere. Los parámetros de velocidad indicados son el secuencial y el de lectura de archivos de tamaño 4 KB, aunque ni uno ni otro reflejan el uso real en el día a día. Hay que tener en cuenta que la mejora de los SSD proviene ante todo de los tiempos mínimos de acceso a la información y de una mayor velocidad de leer y escribir archivos de pequeño tamaño.

Mejores económicos

Mejores calidad-precio

Mejores ultrarrápidos (PCIe 3.0)

Nota: si veis alguna cosa errónea en este artículo, no queda clara o estáis en desacuerdo, por favor indicadlo en los comentarios y ayudadnos a mejorarlo. Intentad mantener una actitud positiva y colaboradora, que de personas con actitudes negativas y destructivas ya está lleno el mundo. Hablando se entiende la gente, y siempre es posible que saquéis conclusiones alejadas de lo que queremos transmitir en el artículo.

Las SSD recomendadas

El siguiente listado incluye los modelos con mejor relación calidad-precio, por lo que son buenas compras. Aunque, eso sí, como el precio puede variar entre que revisamos el artículo, comprobad que sigue a buen precio. El rendimiento de estas SSD es muy bueno, si bien en general todas las SSD proporcionan un rendimiento muy bueno, con algunas excepciones puntuales. Son también SSD con buena durabilidad y protección frente a errores o cortes de energía.

Empezando por la serie 970 EVO Plus de Samsung, es la mejor serie de SSD que hay en el mercado, de alto rendimiento, gran durabilidad, y apto para cualquier tipo de uso. También es de las SSD más caras del mercado, por lo que es probable que sea más apto para aquellos que quieran una SSD altamente fiable, con encriptación, alta durabilidad, máximo rendimiento, en un uso semiprofesional o profesional. Este tipo de SSD es mejor dejarlas para, en capacidad de 250 a 500 GB, el sistema operativo, y usar otros modelos más baratos para almacenamiento de datos en masa, como juegos, películas, etc.

La serie MX500 de Crucial es la referencia en rendimiento-precio, teniendo igualmente una gran fiabilidad. Salvo que se quiera recortar el coste, es más recomendable que otros modelos más económicos con los que apenas tiene diferencia en el terreno del coste por giga.

La serie Gammix S5 tiene un rendimiento bueno como SSD de tipo PCIe y un precio muy competitivo, el cual incluye un dispersor integrado para mantener las temperaturas a raya. También dispone de una buena durabilidad para usos más intensos de escritura.

Puedes leer nuestro análisis del Gammix S5 de ADATA.

Esta serie SSD Plus tiene un menor coste por giga, pero también un rendimiento algo más reducido. Es ideal para equipos económicos orientados a ofimático los cuales no precisan de un uso intenso de escritura en disco.

La serie 860 EVO de Samsung es también una referente de las SSD en el terreno del rendimiento, y adecuada para aquellos que prefieran un modelo altamente fiable, con buen rendimiento y alta durabilidad, pero también requieran de encriptación por hardware.

La serie SN500 de Western Digital está orientada al sector económico, con buenas velocidades de lectura/escritura aleatoria si bien la secuencial se limita por una conexión PCIe 3.0 ×2 en lugar de usar los cuatro canales habituales.

Las mejores SSD

Los mejores SSD por lo general cuentan con gran consistencia de lectura y escritura, o dicho de otro modo, que mantengan la máxima velocidad posible en todo momento. Hay algunos modelos de menor precio que también cuentan con menor consistencia, y por tanto en actividades prolongadas de disco duro (por ejemplo ripeo de películas o diseño gráfico), una mala consistencia en la transferencia afecta directamente al rendimiento máximo que se puede obtener con ellos. También cuentan con mejor protección contra errores y mayor durabilidad.

La serie UV500 de Kingston da unos buenos resultados de rendimiento en todos los escenarios. Puedes leer nuestro análisis del UV500 de Kingston.

Otras opciones de SSD

Factor de forma disco 2.5 pulgadas

Puedes leer nuestro análisis del WD Green de Western Digital.

La serie A400 suele tener los modelos más baratos del mercado, y es ideal para equipos de ofimática con presupuesto ajustado. El modelo de 960 GB también puede ser muy adecuado para almacenar información en masa, como películas, series o respaldos.

Factor de forma M.2

La serie P1 de Crucial incluye memoria NAND de tipo QLC para ofrecer una SSD económica (dic. 2018) con formato M.2 y conexión PCIe. Su rendimiento está adaptado al precio que tiene por lo que no es la SSD de tipo M.2 PCIe más rápida del mercado, pero es mucho más rápida que las SSD SATA3. Su durabilidad es adecuada para un uso diario del mismo.

Formato tarjeta PCIe

Los SSD también se venden como tarjetas PCIe, si bien actualmente no hay ninguno especialmente interesante. A cambio, a continuación tenéis algunos adaptadores para las SSD para ponerlas como tarjetas PCIe.

SSD portátiles o SSD externos

La serie Savage Exo de SSD externas tiene un buen rendimiento, haciendo uso de un buen controlador y puente USB-SATA. Eso incluye una buena velocidad de lectura/escritura aleatoria de archivos de 4 KB, que suele ser el problema principal de las SSD externas debido a la codificación de los datos que hace el estándar USB. El diseño es un poco más particular, ya que HyperX es la marca jugona de Kingston, y por tanto algo más agresivo, pero igual de pequeño y portable.

Puedes leer nuestro análisis del Savage Exo de Kingston HyperX.

La serie Portable X5 de Samsung utiliza una interfaz Thunderbolt 3 para la conexión, y es la SSD externa portable más rápida del mercado (a finales de 2018).

La serie Portable SSD T5 de Samsung incluye modelos entre los 250 GB y los 2 TB, siendo pequeños y ligeros, por lo que se pueden llevar a cualquier parte y meter en cualquier bolsillo (74 × 57.3 × 10.5 mm y 51 g). Disponen de encriptación hardware de tipo AES-256, y tienen un conector USB tipo C.

ADATA también dispone de modelos externos por USB 3.0 interesantes como el SV620H, disponible en tamaños de 256 y 512 GB.

Otros SSD portátiles interesantes.

¿Qué es una SSD?

Una SSD o unidad de estado sólido (del inglés Solid State Drive) es un dispositivo que utiliza chips de memoria flash como las de las memorias USB pero de mayor calidad. Pueden venir en distintos formatos, desde los típicos de los discos duros de portátil hasta pequeñas tarjetas que se conectan mediante formatos especiales (mSATA o M.2).

La diferencia entre un disco duro y una SSD está en el tiempo de acceso a la información y en el de transferencia. En los discos duros los platillos están todo el rato girando y solo leen información cuando el cabezal pasa por el punto en el que está la información. En las memorias de las SSD se accede directamente a la información en el momento que se requiera. La velocidad de transferencia de los discos duros depende de la velocidad de giro de los platillos, pero es algo que no se puede aumentar alegremente, sobre todo para discos duros para usuarios domésticos.

La transferencia de un disco duro suele ser de unos 100 a 150 MB/s en los de 7200 RPM, y en una SSD doméstica estándar llega a más de 500 MB/s —ambos transfiriendo archivos grandes entre dispositivos con su misma velocidad o superior—, aunque hay otras que pueden llegar a velocidad de más de 3000 MB/s.

Cómo elegir la capacidad de la SSD

El precio de las unidades de estado sólido sigue siendo mucho mayor que el de los discos duros tradicionales, y por tanto es necesario elegir la capacidad idónea para las necesidades que se tengan de almacenamiento. A continuación tenéis algunas indicaciones sobre cómo elegir la capacidad del SSD que más se adecue a vuestras necesidades.

En los equipos se pueden usar discos duros externos, ya sea en un NAS o en formato de disco portátil, para almacenar todo lo que sean música, archivos grandes y almacenamiento más genérico como fotos y vídeos personales. No es necesario hoy día, sobre todo gracias a la velocidad de USB 3.0 (USB 3.1 Gen. 1) y la nueva USB 3.1 (Gen. 2), tener esta información almacenada en un disco dentro del PC, lo que facilita la elección del tamaño de un SSD para los que tengan un presupuesto más ajustado.

Sobre los 120 GB

Esta cantidad suele ser la ideal para disponer de un SSD para arrancar rápido el sistema operativo y beneficiarnos de bajos tiempos de carga de aplicaciones. Es suficiente para un sistema operativo Windows, y en el caso de los Mac es preferible optar por 240 a 256 GB.

Sobre los 250 GB

Este rango de precio suele ofrecer suficiente capacidad para el sistema operativo, aplicaciones habituales y datos del usuarios, pero también es el mínimo que recomiendo para un Mac. En el caso de Windows es suficiente con tener un disco de 120 GB para el sistema operativo y aplicaciones frecuentes, aunque optar por 256 GB permite también tener algún juego instalado, ganando rendimiento en la carga de texturas, niveles y escenografía.

Sobre los 500 GB

Esta categoría no es realmente rentable en cuanto a precio de giga de almacenamiento por euro invertido en el SSD, pero los que quieran disponer de más almacenamiento además del disco más fiable y rápido del mercado, este precio es para él. Suele ser más que suficiente para tener instalado en un mismo disco el sistema operativo, las aplicaciones que se usan en el día a día, y varios juegos. Por tanto es una buena opción si quieres un equipo que tenga una sola unidad y que no te vaya a limitar en el futuro.

1 TB o más

Debido al precio de los SSD, quizás en ciertas ofertas se pueda adquirir un SSD de 1 TB barato, pero en general no sale rentable. 1 TB da suficiente para tener bastantes juegos de Steam instalados —30 juegos de los que ocupen mucho espacio—, fotos y vídeos personales, y más. Aun así, en estos casos es mejor instalar el sistema operativo en un disco de 120 o 250 GB para poder reinstalarlo en cualquier momento, y dejar este disco de 1 TB por separado para el almacenamiento de otros datos.

Han empezado a llegar al mercado distintos SSD de 2 TB, pero su precio por giga suele ser bastante más elevado.

Factores de forma: M.2 y disco de 2.5 pulgadas

M.2 es una especificación que describe diversos posibles factores de forma distintos para los discos SSD. Cada uno puede tener interfaces distintas. Ahora mismo hay bastantes opciones de SSD que usen alguno de los tamaños M.2, sobre todo tras la llegada de las placas base de la serie 200 de Intel —algunos modelos incluso disponen de dos o tres ranuras M.2—.

Andrew Cunningham

Las interfaces comunes son la SATA3, habitual en el resto de los SSD con los habituales 550 MB/s de lectura y escritura, pero más interesantes es la PCIe. Los SSD con esta velocidad tienen una velocidad muy incrementada, y son comunes los que usan cuatro pistas PCIe 3.0, con hasta 32 Gbps de velocidad o 4 GB/s. No hay en el mercado ningún SSD que alcance esa velocidad, siendo lo más común entre los mejores en abril de 2017 los 2.5 a 3.2 GB/s.

Adaptadores

Puesto que los SSD pueden venir en distintos factores de forma (mSATA, M.2, 2,5''), puede que os encontréis en algún momento en la situación de reaprovechar un mSATA de un portátil para vuestro PC en el que no contáis con la oportuna conexión. En ese momento necesitaréis un adaptador como los que veis a continuación.

Tabla comparativa SSD euro/giga

A continuación podéis ver varias tablas con las que poder saber el precio por cada giga de las SSD. Puesto que con la excepción de los modelos de 64 GB las demás suelen tener velocidades comparables o que no se van a poder distinguir por un usuario normal —consultádmelo si tenéis dudas—, quizás una medida más interesante sea saber este coste por giga.

Precio por giga para disco de 2.5''
A400, 480 GB
0.116 €/GB
55.68 €
Ultra 3D, 1 TB
0.120 €/GB
120.30 €
SSD Plus 480GB
0.121 €/GB
58.00 €
A400, 960 GB
0.123 €/GB
117.99 €
A400, 240 GB
0.123 €/GB
29.60 €
WD Blue, 500 GB
0.125 €/GB
62.49 €
MX500, 2 TB
0.129 €/GB
258.04 €
WD Blue, 1000 GB
0.129 €/GB
129.42 €
BX500, 480 GB
0.131 €/GB
62.99 €
MX500, 1 TB
0.131 €/GB
131.48 €
Ultra 3D, 500 GB
0.142 €/GB
70.99 €
BX500, 240 GB
0.144 €/GB
34.49 €
TR200, 480 GB
0.145 €/GB
69.65 €
Ultimate SU800, 1 TB
0.146 €/GB
149.06 €
TR200, 960 GB
0.147 €/GB
140.90 €
860 EVO, 1 TB
0.147 €/GB
146.85 €
Ultra 3D, 2 TB
0.149 €/GB
298.00 €
UV500, 480 GB
0.152 €/GB
72.99 €
MX500, 500 GB
0.154 €/GB
76.99 €
860 EVO, 500 GB
0.154 €/GB
77.01 €
Ultimate SU800, 512 GB
0.156 €/GB
79.80 €
SSD, 240 GB
0.158 €/GB
37.99 €
WD Green, 240 GB
0.162 €/GB
38.99 €
860 EVO, 2 TB
0.165 €/GB
329.90 €
UV500, 960 GB
0.166 €/GB
159.39 €
SSD Plus 240GB
0.167 €/GB
39.99 €
TR200, 240 GB
0.167 €/GB
39.99 €
860 EVO, 4 TB
0.167 €/GB
669.00 €
BX300, 480 GB
0.185 €/GB
89.00 €
A400, 120 GB
0.187 €/GB
22.49 €
UV500, 240 GB
0.187 €/GB
44.99 €
Ultra 3D, 250 GB
0.204 €/GB
50.99 €
WD Blue, 250 GB
0.205 €/GB
51.29 €
MX500, 250 GB
0.212 €/GB
52.99 €
Ultimate SU800, 256 GB
0.212 €/GB
54.27 €
Precio por giga para M.2 con interfaz SATA
WD Blue, 500 GB, M.2
0.122 €/GB
60.99 €
MX500, 1 TB, M.2
0.132 €/GB
131.58 €
WD Blue, 1000 GB, M.2
0.133 €/GB
132.90 €
MX500, 500 GB, M.2
0.144 €/GB
72.19 €
UV500, 480 GB, M.2
0.159 €/GB
76.12 €
UV500, 960 GB, M.2
0.162 €/GB
155.90 €
860 EVO M.2, 1 TB
0.169 €/GB
168.90 €
860 EVO M.2, 2 TB
0.170 €/GB
339.90 €
WD Blue, 250 GB, M.2
0.192 €/GB
48.02 €
UV500, 240 GB, M.2
0.194 €/GB
46.54 €
860 EVO M.2, 500 GB
0.200 €/GB
99.99 €
MX500, 250 GB, M.2
0.228 €/GB
56.99 €
UV500, 120 GB, M.2
0.277 €/GB
33.24 €
860 EVO M.2, 250 GB
0.284 €/GB
71.00 €
WD Green, 240 GB, M.2
0.311 €/GB
74.70 €
Precio por giga para M.2 con interfaz PCIe
660p, 2 TB
0.115 €/GB
235.90 €
660p, 1 TB
0.125 €/GB
127.90 €
P1, 1 TB
0.138 €/GB
137.90 €
XPG Gammix S5, 1 TB
0.154 €/GB
157.90 €
660p, 512 GB
0.158 €/GB
80.99 €
P1, 500 GB
0.160 €/GB
79.99 €
XPG Gammix S5, 512 GB
0.170 €/GB
86.90 €
SN500, 500 GB
0.170 €/GB
84.99 €
MP300, 960 GB
0.174 €/GB
166.82 €
MP300, 480 GB
0.191 €/GB
91.82 €
RD400 512 GB
0.195 €/GB
99.99 €
XPG SX8200 Pro, 1 TB
0.196 €/GB
200.76 €
MTE220S, 1 TB
0.201 €/GB
205.88 €
XPG Gammix S5, 256 GB
0.203 €/GB
51.90 €
XPG SX8200 Pro, 512 GB
0.216 €/GB
110.36 €

Cosas a tener en cuenta para comprar una SSD

Si lo que queréis es tener un equipo para jugar, lo más recomendable es siempre tener un disco SSD para el sistema operativo. Si no, también, ya que el sistema operativo arrancará en unos 10 segundos. Al instalar en un disco duro normal —preferiblemente de 7200 RPM— los juegos nos permitirá que a medida que jugamos no se tenga que acceder a distinta información a la vez en un mismo disco, mejorando el tiempo de respuesta del ordenador.

También puede ser conveniente disponer de una unidad de alimentación de respaldo (SAI) para los equipos que usan un SSD. Aunque para los discos más antiguos los SSD tenían una alta probabilidad de perder información o dañarse si se apagaban repentinamente como pueda ocurrir en un apagón, cuanto más nuevo sea un SSD más preparado estará para evitar esas pérdidas de datos.

Por eso recomiendo siempre discos actuales en vez de otros más antiguos aunque sean más baratos, ya que en muchos casos esos problemas de pérdidas no se dan o se dan tanto como en los discos duros. En muchos casos, si es para un PC de sobremesa, además necesitaréis un adaptador del tamaño estándar de un SSD 2.5 pulgadas a una bahía de 3.5 pulgadas, aunque muchas cajas vienen ya preparadas con múltiples bahías de 2.5 pulgadas.

En mi caso no lo tengo fijado dentro del PC ya que no tiene partes móviles que hagan esto imprescindible —además de que trasteo mucho en su interior—, pero lo normal es que se tenga todo colocado dentro del PC. Además, también os debéis de asegurar de que la placa o portátil soporta SATA 3 que permite aprovechar hasta 6 Gbps de transferencia de las SSD en vez de los 3 Gbps que permite SATA 2. Si no es así, la velocidad máxima de lectura y escritura se verá limitada a 300 MB/s.

El precio dependerá enormemente de la fiabilidad, capacidad y velocidad que tenga el SSD debido al firmware que utilice el fabricante, así como el método de producción utilizado. En discos anteriores a 2014 era necesario por lo general habilitar una función denominada TRIM del sistema operativo que simplemente funciona como recolector de basura en el disco para liberar espacio no ocupado ya que a diferencia de un disco duro los archivos borrados siguen ocupando el espacio en el disco hasta que se hace el TRIM.

Ahora ya la mayoría de los controladores de los SSD lo hacen periódicamente sin intervención del SO, y en otros, como OS X, lo hacen por defecto si el SSD es el que proporciona el fabricante de serie. Se puede activar de forma adicional al control que haga el SSD, pero en la práctica no es totalmente necesario.

Los discos SSD, para mantener su rendimiento lo más alto posible, deben tener una parte de su espacio libre, por lo que suelo recomendar dejar al menos un 10 a 20 por ciento del espacio total de los SSD libres. Esto es debido a la forma de guardar la información en el disco, que no voy a entrar en mucho más detalle en este artículo. En algunos modelos la necesidad de espacio libre será mayor y en otros mucho menor, según su firmware. Los más nuevos suelen ya incluir suficiente sobreaprovisionamiento para posibles sectores defectuosos y evitar también la ralentización por estar cerca de llenarse, aunque es recomendable dejar al menos un 10 %.

Cambios recientes

Productos añadidos

  • Samsung 970 EVO Plus, 250 GB [18 mar 2019]
  • ADATA XPG Gammix S5, 256 GB [18 mar 2019]
  • ADATA XPG Gammix S5, 512 GB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO Plus, 500 GB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO Plus, 1 TB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO Plus, 2 TB [18 mar 2019]
  • ADATA XPG Gammix S5, 1 TB [18 mar 2019]
  • Intel 660p, 512 GB [17 abr 2019]
  • Intel 660p, 1 TB [17 abr 2019]
  • Intel 660p, 2 TB [17 abr 2019]
  • Western Digital SN500, 500 GB [20 abr 2019]
  • Western Digital SN500, 250 GB [20 abr 2019]

Productos eliminados

  • Samsung 970 EVO, 250 GB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO, 500 GB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO, 1 TB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 EVO, 2 TB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 PRO, 512 GB [18 mar 2019]
  • Samsung 970 PRO, 1 TB [18 mar 2019]

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