El fabricante de memoria Micron ha visto vetada la producción y venta en China de sus chips de DRAM. Démosle las gracias a Trump por ello, aunque —solo en parte— lo que quiere hacer el presidente de los EUA es proteger a las empresas estadounidenses del robo de secretos industriales que están perpetrando agentes chinos y ante lo que Pekín no hace nada. Lo demuestra las distintas denuncias de Micron sobre robo de alto nivel que ha sufrido.

Sin embargo, no es el único fabricante de DRAM que ha denunciado hechos similares. Samsung y SK Hynix, los otros dos grandes fabricantes de memoria, también están siendo objetivo de espionaje industrial por parte de los fabricantes chinos de chips de DRAM, con el beneplácito del Gobierno chino. La intención es que el país no dependa de los chips de empresas extranjeras y poder autoabastecerse, y poco a poco lo va consiguiendo. Por cualquier método a su alcance.

Desde 2014, China ha invertido miles de millones de dólares en fabricantes locales de chips de memoria de todo tipo, tanto DRAM como NAND, y dos van a iniciar operaciones en breve. La inversión en estos y otros fabricantes se estima que alcanzará los 120 000 millones de euros en los próximos años, pero obviamente a las empresas chinas lo que les falta es la tecnología. Y ahí es donde entran en juego el espionaje industrial que están realizando, con el respaldo de Pekín —al menos según han avisado en varias ocasiones los servicios de inteligencia estadounidenses—.

El problema al que se enfrentan las compañías chinas es que, si bien podrían desarrollar métodos de fabricación de chips de memoria por sí mismas, es más que probable que terminaran cayendo en desarrollos ya realizados. Patentes de otras compañías. Y según un ingeniero de Samsung, «las compañías chinas han visto que el desarrollo de procesos de fabricación de DRAM y memoria flash es mucho más difícil de lo que pensaron», por lo que cualquier atajo parece bueno para llegar al objetivo del país de autoabastecerse de chips, con el Gobierno chino haciendo la vista gorda a los robos.

Algunos ven la investigación en los fabricantes de DRAM como una forma de presionar a Samsung, SK Hynix y Micron a compartir sus patentes con los fabricantes chinos de manera ventajosa. Al menos, se ha hablado de una multa bajo las leyes antitrust que podría dejar noqueadas a las compañías, pero, antes de llegar a ese extremo, podrían llegar a un acuerdo con el Gobierno chino para desestimar los cargos. El problema de fondo es que China ha llegado tarde y mal a la fabricación de semiconductores, y quiere cubrir los huecos de manera acelerada. Sea como sea.

Fuente: Korea Times. Vía: TechPowerUp.