Las leyes de competencia de los distintos países del mundo aseguran que las empresas no formen trust pronunciado tal cual en español, por eso no lo pongo en cursiva— o grupos de empresas que se ponen de acuerdo en monopolizar un sector. Dentro de esas leyes antitrust, China ha sido la única que ha tenido el buen hacer de poner en el punto de mira a los fabricantes de DRAM por la más que sospechosa situación de que la producción de DRAM no ha aumentado más que lo normal, pero sin embargo los precios se han ido disparando desde hace dos años, manteniéndose altos.

Como «algo huele a podrido en el estado de Dinamarca», la agencia reguladora china encargada de este tipo de investigaciones, el Buró Antimonopolio perteneciente al Ministerio de Comercio, ha iniciado la investigado a SK Hynix, Micron y Samsung, que tienen un 90 % de la producción mundial de chips de DRAM. La investigación se centra en pactar precios entre las tres, y anteriormente se ha mencionado el uso de los canales públicos para transmitirse información al respecto.

La multa podría situarse entre los 700 y 7000 millones de euro, calculados en función de las ventas de estas compañías entre 2016 y 2017. Estas tres compañías, junto a Infineon y Elpida, pactaron precios entre 1999 y 2002, y todas fueron multadas con entre 84 y 300 millones de dólares, correspondiendo esta última cifra a la sanción de Samsung.

Y como muestra, la evolución del precio del último año de los módulos de Kingston de 16 GB de DDR4 a 3200 MHz, y solo con la llegada de la primavera han bajado un poco su precio. Pero muy poco. Y están absurdamente caros.

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Vía: Guru3D.