Sensores del tamaño de un grano de arena prometen un futuro brillante para las prótesis
Aún queda mucho para que los implantes corporales lleguen al nivel de los miembros reales del cuerpo (o de los de Deus Ex), pero avances como el de hoy, pequeños como un grano de arena pero gigantescos en el mundo de la medicina, hacen que esa posibilidad sea más real cada día.
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