Consiguen subir la DDR5 de un Ryzen 7 8700G hasta los 10 600 MHz
El diseño monolítico de los procesadores Ryzen 8000G está beneficiando a la frecuencia máxima a la que se puede subir la memoria que la acompaña. Con subirla a los 8400 MHz, que el procesador y una buena placa base lo permiten, se puede igualar el rendimiento gráfico del procesador al de una GTX 1650. Pero la memoria se puede subir aún más, para arrancar el equipo. En este caso, se ha documentado que se pueden alcanzar los 10 600 MHz.
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