EE. UU. ha apretado las tuercas en los últimos meses a los gobiernos de media Asia para evitar que sean un coladero de aceleradoras de NVIDIA hacia China. Eso evita que tito Trump se lleve su 25 % del coste de las aceleradoras en aranceles, y son muchas decenas de miles de millones que no ingresa para destinarlos a reforzar el Ejército de su país, que está en horas bajas tras perder la guerra de Irán. Así que, presionando un poco más a Taiwán, ha conseguido que fructifique una investigación para detener el contrabando de aceleradoras de NVIDIA hacia el resto de China.
Los registros de la policía taiwanesa han sido en doce ubicaciones, y hay órdenes de detención de tres personas, acusadas de falsificar documentos y de introducir en China, Hong Kong y Macau equipo de Supermicro, violando las restricciones comerciales impuestas por Biden y mantenidas por Trump. Por ahora se dice que solo son cincuenta «servidores», que me imagino que serán los de 2U para bastidores de centros de datos. A precios actuales, pueden ser hasta 25 millones de dólares en función del tipo de aceleradora que incluya, y normalmente son unas ocho por servidor. Pero no se dice en la noticia.
Es un golpe relativamente pequeño, pero sin duda no será el último. Lo importante de ello es que ha ocurrido unos días después de que China haya vetado a sus empresas la compra de aceleradoras de NVIDIA o incluso la RTX 5090D v2. Habría que leerlo como un contragolpe que irá en aumento por parte del gobierno estadoundiense y el gobierno títere de Taiwán.
Vía: Tom's Hardware.