Elon Musk quiere tener cierto control sobre la producción de procesadores para sus empresas, y por ello ha dado rienda suelta al gasto en Terafab, su propia fábrica de chips. No va a actuar de fundición porque no trabajará para terceros porque no va a usar una litografía propia sino que las licenciará de Intel Foundry. Ahora SpaceX, que de momento será la encargada de Terafab, ha rellenado la solicitud de construcción de la fábrica que tendrá un coste inicial de 55 000 millones de dólares.
La solicitud tiene que ver con la licencia de construcción, ya que se levantará cerca del embalse de Gibbons Creek, a 120 km al noreste de Austin (Tejas). El proyecto describe las fases de ejecución de la fábrica y sus futuras amplicaciones, lo cual haría que el proyecto alcanzara los 119 000 M$ de inversión total. La idea de Elon Musk es producir principalmente chips orientados a la exploración espacial, que necesita procesos litográficos adaptados. La sede de I+D relaciona con la fábrica estaría también cerca del lugar, donde habría un escáner litográfico para pruebas, pero con misma capacidad de producción en volumen —principalmente para probar las tasas de defectos, para lo cual se necesitan fabricar miles y miles de obleas, aunque sean de prueba—.
Vía: Tom's Hardware.