El smartphone Gionee Elife S5.1 tiene tan sólo 5,15 mm de grosor
Desde mediados del año pasado la tendencia de promocionar los teléfonos como los más delgados del mundo ha ido desapareciendo. Los usuarios lo tenemos claro: más grosor y más batería es lo que queremos, no teléfonos que casi ni se ven puestos de perfil. Pero la empresa china Gionee sigue apostando en el terreno del diseño para diferenciarse de la dura competencia que hay actualmente en Android.
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