Una nueva vulnerabilidad en los procesadores de Intel es imposible de solucionar
Intel lleva unos años bastante malos en lo referente a la seguridad de sus procesadores, y este 2020 no parece que sea muy diferente. Tras años de no cuidar lo suficiente la seguridad, los problemas se le acumulan, y la última vulnerabilidad conocida destruye algo básico para la criptografía de un procesador: la raíz de confianza en la que siempre, siempre se puede confiar.
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