Intel ha sido muy criticada en su historia por lanzar un nuevo zócalo de CPU cada dos años, lo cual evita que si cambias de procesador en unos años también tengas que cambiar de placa base. Eso no ha ocurrido con el AM4 de AMD, porque, habiendo sido lanzado en 2017, siguen vendiéndose procesadores para él, y enfila la década de uso activo. De hecho, AMD lanzó no hace mucho procesadores para este ancestral zócalo. Así que viendo que los AM4 y AM5 le está restando ventas por ese fuerte reclamo, Intel asegura que ha escuchado los comentarios de sus clientes.
Lo que no ha dicho Robert Hallock es cuándo reorientaría el tema de los zócalos. Los rumores aseguran que sería con el LGA 1954 que se lanzaría a finales de este año o principios del que viene para los Nova Lake S, lo cual serían buenas noticias si el rendimiento de estos procesadores acompaña. Con el precio de la RAM actual, que se mantendrá al menos hasta 2028 o incluso 2029, cualquier futura rebaja de coste a la hora de renovar un PC de Intel sería más que bien recibida.
Aunque espero que no haga como AMD, claro, primero diciendo que las AM4 de ciertos chipsets no recibirían más actualizaciones, para luego recibirlas malamente, y luego sin tener un plan adecuado para actualizar una B350 para usar un Ryzen 5800X3D. Que el AM4 se siga vendiendo en tiendas con los chipsets más recientes —de hace unos años— no significa que las AM4 vendidas en 2017 se puedan usar fácilmente con los procesadores para AM4 del año pasado. Espero que, si Intel lo termina haciendo —que espero que sí—, esté bien planificado desde el principio, como diría que está haciendo AMD con el AM5.
Vía: Videocardz.