Intel está aguantando el temporal en el terreno de los procesadores de sobremesa porque los Arrow Lake no han aportado nada al sector, y de hecho con ellos ha conseguido cederlo mucha cuota de mercado a AMD. Sobre todo en los equipos orientados a jugones de alto rendimiento, que son un trozo importante de los que se venden. Sea como sea, Intel va a lanzar por ahora un par de nuevos modelos englobados en la serie Core Ultra 200S Plus, por si alguien se deja engañar con lo de «plus».
El primer procesador es del Core Ultra 5 250K Plus, de seis núcleos P y doce E, que funciona hasta a 5.3 GHz. El segundo es el Core Ultra 7 270K Plus, de ocho núcleos P y dieciséis E funcionando hasta a 5.5 GHz. Lo que sí promete con este último es un 15 % más de aprovechamiento de las tarjetas gráficas, de media, que el 265K o el 245K, aunque las pruebas están hechas con una RTX 5090, que es el talón de Aquiles de los Arrow Lake.

Lo bueno de estos procesadores es el precio. Ese mayor aprovechamiento, y que cuestan 200 dólares y 300 dólares —al menos de PVPR—, con una potencia multinúcleo bastante mayor que la de un Ryzen 7 9700X de precio similar, podrían ayudar a la compañía en las ventas del sector jugón, aunque va a canibalizar las del Core Ultra 9 285K.
Entre los cambios hechos está el de la frecuencia de conexión entre los chíplets, hatsa 900 MHz, por lo que apunta a mejoras en el encapsulado avanzado, EMIB y Foveros. Son compatibles con DDR5-7200, y CUDIMM de cuatro filas. También son compatibles con una herramienta de optimización de binarios para que se ejecuten más rápidamente en los procesadores de Intel.
Se pondrán a la venta el 26 de marzo.


Vía: TechPowerUp.