Intel estaría pasando algunos chipsets a 22 nm para poder producir más procesadores a 14 nm
Los precios de los procesadores de Intel no dejan de subir, como ya indiqué el lunes en un artículo sobre los modelos más vendidos de la compañía como el Core i7-8700K —y el Core i5-8400 ha tocado techo con 285 €, frente a los 170 euros a que estuvo en el verano—. Esta situación está motivada por el último retraso de la llegada de los procesadores a 10 nm, ya que Intel tenía una parte de sus fábricas transicionadas a este proceso, lo que ha hecho que junto a un pequeño repunte de demanda de sus procesadores a 14 nm, haya actualmente una demanda mucho mayor que la oferta.
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