El anuncio del procesador RTX Spark por parte de NVIDIA me ha dejado la misma sensación de que Jensen Huang se cree que habla a idiotas que no saben de nada. Lo cual puede ser cierto cuando habla con inversores y accionistas, pero cuando lo hace con periodistas dedicados a la tecnología o con ingenieros no debería de hacer ciertas afirmaciones. Eso de que RTX Spark lo cambia todo en el sector PC no es cierto, y como dije el otro día, llega cinco generaciones de la serie M de Apple tarde. La cuestión está en que RTX Spark no es un único procesador, sino una serie.
Lo es porque es difícil que tuviera éxito un procesador para el sector PC, que es mayormente consumidores, que conformaría portátiles de más de 5000 euros por sus 128 GB de RAM y viendo las características que le han puesto los fabricantes: ultraportátil con muy buenos diseños y muy buenas pantallas para llamar a los profesionales y jugones.
A falta de los detalles de los modelos concretos de RTX Spark, los fabricantes de portátiles están poniendo que habrá modelos de sus portátiles con hasta 20 núcleos de CPU, hasta 6144 sombreadores y hasta 128 GB de LPDDR5 que puede ser de 8533 o 9600 MT/s. Y generalmente, de 512 GB hasta 4 TB de SSD.
En cuanto a los precios, según los rumores de la Computex —son equipos que llegarían a finales de año—, el precio partiría de los 1800 dólares con la versión media (como si fuera la versión baja del M5 Pro de Apple) y los 2900 dólares (que sería la versión baja del M5 Max de Apple). Con los precios que van a tener, redefinir, lo que se dice redefinir, NVIDIA no va a redefinir nada, salvo que haya idiotas que se lo crean. El precio ha sido un problema con los Snapdragon X y lo va a ser con RTX Spark. Porque además, AMD tiene los Ryzen AI Pro con hasta 192 GB de RAM que vienen a ser lo mismo —y tienen mejor bus de memoria que RTX Spark—, y Apple sus M5 Max con hasta 128 GB de RAM —y un bus de memoria aún mejor que el de AMD—.
Vía: Videocardz.