El sector de la tecnología atraviesa un momento en el que no se ha conseguido todavía aumentar la producción de chips por encima de la demanda y ha forzado a un alza de precios general. Eso incluye componentes sencillos como resistencias o condensadores, pero también de los chips más pequeños y poco punteros como los de gestión de energía (PMIC). Un informe de TrendForce apunta a que durante este año habrán aumentado un 10 % su precio, y la tendencia seguirá en aumento para 2022.

Un PMIC es un tipo de chip que cuesta poco de producir y por tanto el precio medio es de apenas 23 centavos, o al menos según la previsión preliminar a un mes de cerrar el año. En el primer semestre de 2022 se espera que aumenten su precio otro 10 %, con esperanza de que la subida en el segundo semestre sea menor o se equilibre gracias a una nueva fábrica que entrará en funcionamiento de Texas Instruments y otras que modificarán su maquinaria litográfica para producir obleas de 30 cm en lugar de las de 20 cm actuales que son las usadas mayoritariamente en los procesos litográficos para chips analógicos y digitales de 45 nm o más.

Esta compañía acapara el 80 % de la producción de los PMIC, aunque hay otras muchas compañías que los producen como NXP, Renesas, Microchip o STMicroelectronics, las cuales usan sus propia maquinaria litográfica con sus propios diseños. También hay otras que diseñan PMIC como MediaTek o Qualcomm pero tienen que recurrir a fundiciones de terceros para producirlos.

Aunque el precio solo haya subido un 10 %, hay sobredemanda de ellos y por tanto muchas empresas están recortando la producción de aquellos productos que usan PMIC. Que básicamente es cualquier cosa con alimentación eléctrica o que lleve una batería, salvo ciertos tipos de componentes como los módulos de memoria DDR4. En el caso de la DDR5, se integra el PMIC en los propios módulos y la falta de PMIC es uno de los motivos por los que están llegando estos módulos con cuentagotas a las tiendas.

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Vía: TechPowerUp.