Hace unos días me preguntaban si las próximas tarjetas gráficas Volta implementarían la interfaz PCIe 4.0. Es pronto para decirlo a ciencia cierta, pero para que sirviera de algo primeramente se necesitarían en el mercado procesadores y chipsets que tuvieran soporte a la velocidad de esta comunicación, y ni los Kaby Lake ni la primera generación Zen la van a tener.

Pero el organismo que desarrolla las especificaciones PCIe, PCI-SIG, ha indicado en el Foro de Desarrolladores de Intel que la especificación PCIe 4.0 se finalizará en 2017 y traerá con ella una velocidad aumentada por pista de 16 GT/s (unos 15,8 Gbps, o 1,98 GB/s), doblando los 8 GT/s (984 MB/s) de las pistas PCIe 3.0. Además ya están planeando la especificación PCIe 5.0 que podría llegar sobre 2021.

Es una cantidad enorme de información a gestionar por segundo por una placa base y procesador, por lo que se necesitarían en realidad procesadores y chipsets más potentes de los que hay ahora mismo en el mercado. En la práctica tendrían que ser capaces de manejar el doble de pistas PCIe 3.0 de las que manejan actualmente.

En lo que respecta al rendimiento de las tarjetas gráficas, si se mantuvieran el número de pistas PCIe y pudieran manejar la velocidad de transferencia duplicada, permitiría disposiciones multi-GPU en placas más baratas sin que haya que ponerlas en PCIe 3.0 x16. Una GTX 1080 en una ranura PCIe 3.0 x8 puede limitar un poquito el rendimiento (al menos según las pruebas que he hecho, una cantidad casi irrelevante).

No es algo que vaya a preocupar demasiado en 2017, pero si dentro de dos o tres años se vuelve a duplicar (o cerca de ello) la potencia gráfica de las tarjetas, las 16 pistas PCIe 3.0 que salen directamente de los procesadores Skylake serían insuficientes en modo x8/x8 como para no limitar la potencia de dos tarjetas gráficas más potentes (¿GTX 1280?, ¿Super Titan X?).

La especificación PCIe 4.0 es un paso que hay que ir dando ya de cara al futuro cercano.

Vía: Videocardz.