Qualcomm ya adelantó hace tiempo su intención de hacer del Snapdragon 820 un procesador orientado a los gráficos, incluyendo el debido soporte a la librería gráfica Vulkan. Eso significa que este SoC se podrá usar en todo tipo de dispositivos, incluido el que está más de moda: unas gafas de realidad virtual. O al menos eso espera Qualcomm.

Por ello ha presentado el software de desarrollo (SDK) para realidad virtual del Snapdragon 820 y su gráfica integrada Adreno 530. Aunque como diría un amigo, se trata de crear "experiencias virtuales de mover cubitos". Nada comparable por ahora a lo que se puede conseguir en las Oculus Rift o HTC Vive que están potenciadas por gráficas de sobremesa.

Este kit de desarrollo es el Snapdragon VR SDK, llegará en el segundo trimestre del año, y será capaz de sacar el máximo provecho a los sensores del chip. Se podrá obtener valores precisos de dirección y velocidad así como predicción de la posición de la cabeza a través del procesador de señales (DSP) Hexagon incluido, soporte a técnicas avanzadas de renderizado para poder reducir la latencia a la hora de mostrar imágenes (vital para evitar mareos y mejorar la inmersión), facilidad en la generación de capas de información en el campo de visión, o gestión de energía para mantener la consistencia en los FPS entre otras utilidades.

La creación de este SDK también sirve al propósito de que la Adreno 530 es de código cerrado y difícilmente los desarrolladores pueden crear aplicaciones óptimas para el terreno de la realidad virtual para este procesador. Si falla algo o no consiguen el rendimiento adecuado, las Adreno son una caja negra para ellos.

En el apartado técnico, el Snapdragon 820 es capaz de mover imágenes a 3200 x 1800 píxeles a 90 Hz, que está en la línea del mínimo para la realidad virtual, usado en todos los sistemas como HTC Vive, con la excepción de que las PlayStation VR permiten elegir entre 90 y 120 Hz.

Vía: AnandTech.