Xiaomi ha presentado finalmente el esperadísimo Mi 5, y en esta ocasión ha optado por ir más de imitador de Samsung que de Apple. Se puede considerar casi un clónico en este apartado del Galaxy S6, aunque durante la presentación del teléfono Hugo Barra ha querido dejar claro que no lo es mostrando en una misma transparencia a los tres teléfonos. Es difícil innovar en el aspecto de los teléfonos hoy día.

Esta semejanza quiere decir que el marco del teléfono está hecho de aluminio, y que la parte trasera es de cristal. Hay una versión avanzada con una cubierta trasera de cerámica, de unos 0,35 mm de grosor, y que el peso del teléfono pasa de los 129 gramos a los 139 g. Aunque eso no evita que el frontal, la zona del botón de inicio físico, haya sido también tomado prestado del Galaxy S6.

Hardware

En este ocasión toca destacar primeramente que el teléfono llega en tres versiones diferentes con hardware diferente, y la versión estándar es la menos potente de todas. Esta versión incluye 3 GB de RAM en doble canal LPDDR4 a 1333 MHz y el procesador Snapdragon 820 está limitado a 1,8 GHz, además de que la GPU Adreno 530 incluida funciona a 510 MHz. Afortunadamente las tres versiones incluyen almacenamiento UFS 2.0, el mismo utilizado por el G5 y el Galaxy S7, y que está más cerca de las velocidades y rendimiento de los SSD.

Las otras dos versiones incluye 3 y 4 GB de RAM, pero funcionan en dual-channel a 1866 MHz, lo que da un mayor ancho de banda al teléfono y a la GPU, que en estos modelos funciona a 624 MHz, mientras que el Snapdragon 820 funciona a 2,15 GHz. Así que el precio barato del Mi 5 tiene truco. Generalmente esto ocurre al llegar a un acuerdo con Qualcomm para comprarle los Snapdragon 820 que no pasan el cribado de chips para funcionar adecuadamente a 2,2 GHz, y puede ser una notable bajada de rendimiento en la versión estándar.

La cámara se ha dejado en una de 16 megapíxeles, e incluye estabilización óptica de imagen de cuatro ejes para mejorar lo máximo posible el autoenfoque y la captura rápida de fotos. Con el sensor incluido, un Sony IMX298, se mejora la captura de luz y se reduce la diafonía entre píxeles, o que la información capturada por el sensor de un píxel pueda modificar los que tiene alrededor.

Por lo demás es una cámara bastante buena, a la espera de los avances que haya realizado Xiaomi en posprocesado de imagen, que en realidad es su asignatura pendiente. También es capaz de grabar vídeo a 4K, En el caso de la cámara frontal, el tamaño de los píxeles en este caso llega a los 2 μm, con una cámara de 4 megapíxeles de gran angular. Ambas cámaras tienen una apertura f/2.0.

El teléfono incluye carga rápida Quick Charge 3.0 cortesía del Snapdragon 820, y pasando a la pantalla, es una de 5,2 pulgadas con resolución 1080p. Tamaño comedido para la batería de 3.000 mAh que incluye el dispositivo debido a los 7,25 mm de grosor que tiene. Xiaomi asegura que la pantalla cubre el 95 % de la gama de colores NTSC, además de contar con un brillo de 600 nits y un contraste de 1500:1. El lector de huellas se ha incluido en el botón de inicio, por lo que la ubicación frontal es la mejor y más útil para este lector.

En el apartado de la conectividad, el Mi 5 incluye Wi-Fi 802.11 ac MU-MIMO, pero Barra ha puesto el inciso en NFC. Se han asociado con NXP para que el chip incluido en el teléfono se pueda usar en todo tipo de situaciones en los que se requiera autenticación y no solo en pagos electrónicos. Eso incluye usarla como tarjeta del autobus, para franqueo de puertas, y otros usos.

Disponibilidad y precio

Estará disponible en China a partir del 1 de marzo, pero Xiaomi lo llevará a otros países. Su precio es de 1.999 yuanes por la versión estándar, lo que son unos 278 euros al cambio, o casi 400 euros aplicando impuestos y tasas de importación. El modelo con 64 GB de almacenamiento cuesta 2.299 yuanes (unos 450 euros con impuestos y tasas).

La versión cerámica con 128 GB de almacenamiento interno y cubierta cerámica costará 2.699 yuanes (unos 375 euros, o unos 525 euros aplicando impuestos y tasas de importación).