El gobierno ruso lleva ya bastante tiempo planeando darle la patada del territorio nacional a compañías extranjeras de sectores clave. La excusa de Edward Snowden ahora mismo está valiendo a diversos regímenes para redoblar sus ataques a las compañías estadounidenses, vistas como extensiones del largo brazo del gobierno de los EE. UU.

El sector de los procesadores x86, copado por Intel y AMD (empresas estadounidenses radicadas en Silicon Valley), ha sido vista como posible fuente de espionaje por el gobierno de Vladimir Putin. La solución pasa por apoyar el desarrollo de chips desarrollados y fabricados en Rusia como el Elbrus-4C (creado por la compañía Moscow Center for SPARC Technologies), que se alinea (sospechosamente) con la intención de Putin.

No se trata del procesador más potente del mercado, pero sí es el más potente hecho en Rusia. La tecnología de procesadores rusa está cinco años por detrás de la de compañías como Samsung e Intel, pero a su vez es más barata de producir. El Elbrus-4C incluye 986 millones de transistores a 65 nm que dan potencia a cuatro núcleos a 800 MHz, aunque la velocidad de los núcleos no son indicativo del rendimiento real del procesador ya que prometen que cuenta con una arquitectura superior a la habitual de los x86.

El chip cuenta con un modo de emulación x86 para poder instalar en los equipos diversas versiones de Windows y sistemas operativo con las que poder trabajar. Debido a esto realizar comparaciones directas entre este procesador y otros procesadores similares es bastante difícil, y por tanto habrá que confiar en las palabras de la compañía de que es potente (si lo comparamos con un Pentium M 1000 de 2001, que no es precisamente muy bueno).

MSCT también está vendiendo un PC llamado Elbrus ARM-401 que incluye el procesador Elbrus-4C, 12 GB de RAM DDR3, una tarjeta de vídeo integrada ATI Radeon Serie 6000 con salida VGA y DVI, un disco duro de 2 TB, un SSD de 128 GB y conectividad USB 2.0 y Gigabit Ethernet, entre otras. No es el mejor equipo del mundo, pero seguro que Putin los va a miles para sus funcionarios.

Vía: Ars Technica.