La retrocompatibilidad de Xbox One alcanza un nuevo límite haciendo funcionar Windows 95
Una de las ventajas de Xbox One respecto a PlayStation 4 es la posibilidad de jugar a los juegos de su predecesora, Xbox 360 en este caso, sin tener que recurrir a servicios de pago. Sin embargo, el ansia de retrocompatibilidad de los usuarios llega a los límites más insospechados, que son capaces de buscar todas las mañas para que la consola de Microsoft haga funcionar el sistema operativo que revolucionó el mercado: Windows 95.
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