Nvidia compatibiliza los monitores Adaptive Sync (FreeSync) con sus tarjetas gráficas GeForce
En los últimos dos años las compañías de monitores han ido abandonando cada vez más rápido el sector de los modelos con G-SYNC. El módulo necesario para hacer funcionar esta sincronización adaptable de refresco de pantalla es caro, y suele suponer un sobrecoste de 100 a 200 euros en un monitor, dependiendo del modelo en concreto. El módulo de G-SYNC HDR incluso se estima que cuesta 500 dólares. Como comenté hace dos o tres años respondiendo a una pregunta, era solo cuestión de tiempo que Nvidia no tuviera más remedio que adoptar Adaptive Sync para sus tarjetas gráficas.
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