El Xbox Game Pass Ultimate encadena otra subida y se ha encarecido un 110 % en dos años
Microsoft empieza a aplicar el rodillo en un sector que domina como es el de los juegos bajo demanda. Mantiene una prolífica cantidad de estudios de desarrollo, aunque su éxito es exiguo en los últimos tiempos por malas decisiones de desarrollo. Pero tras absorber el catálogo de Activision Blizzard estaba claro que habría cambios de precios, y finalmente los ha anunciado. Aunque dijera a los reguladores que no lo haría. El perjudicado es el de siempre: el usuario final.
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