Huawei fue de las primeras compañías en ser sancionadas por EUA debido a sus supuestos estrechos lazos con el Ejército chino, como si cualquier compañía tecnológica estadounidense no tuviera estrechos lazos con el Ejército estadounidense. Pero con la tontería de Trump y Biden, se ha acelerado a la velocidad de la luz el desarrollo de tecnología litográfica china. Por eso Huawei ahora afirma que va a ser capaz de producir chips a 1.4 nm en 2031, lo cual sería apenas un par de años después que las compañías occidetanles.
He comentado alguna vez que uno de los efectos de las continuas sanciones es que el Gobierno chino decretó un silencio (casi) total en cuanto a avances en litografías para no dar pistas a EUA a qué compañías sancionar. Lo último que se supo de Huawei es que tenía maquinaria para producir chips hasta a 7 nm. Supuestamente la compañía cuenta con un escáner de luz ultravioleta extrema para bajar aún más de esa marca, pero casi toda la información ahora procede de terceros, con algo de información oficial de las empresas.
Se sabe que SMIC está produciendo con una litografía equivalente a 5 nm en el mejor caso, a unos 6-7 nm en el peor, según se ha podido analizar de algunos chips Kirin producidos por SMIC. Pero sigue haciéndolo con maquinaria occidental, y piezas y compuestos de repuesto que consigue a través del mercado gris. SMIC y Huawei tienen una estrecha relación, como ocurre con casi cualquier otra compañía china de semiconductores que recibe subvenciones estatales —y eso es casi cualquiera—. Lo que añade Huawei ahora es que sería capaz de llegar a los 1.4 nm sin maquinaria de ASML porque, bueno, como he dicho tiene su propia escáner de luz ultravioleta extrema en pruebas.
Lo que ha conseguido Occidente siguiendo las sanciones de EUA es que, si hace una década China estaba quince o veinte años por detrás en producción litográfica, ahora esté solo cinco años por detrás. Y ese margen se va a estrechar a apenas dos años en los próximos cuatro o cinco años. Las restricciones de litografía impuestas a China no han tenido el efecto esperado porque, si no puede producir un chip con X potencia e Y consumo, puede producir un chip con la mitad de potencia y doble de consumo porque su red eléctrica lo permite. Ahí están la veintena de centrales de carbón que abre cada año para dar fe de ello, además de la enorme inversión en energías renovables y centrales nucleares que hace.
Si no existieran las sanciones de EUA, China contamiraría ahora mismo sustancialmente menos. El motivo por el que China fue contra la minería de Bitcoin fue para liberar energía para inteligencia artificial. La jugada le está saliendo muy bien, y los modelos chinos como Kimi o DeepSeek, a la postre abiertos, dan buena fe de ello. Ahora solo hace falta que los inversores se den cuenta de que modelos propietarios como los de OpenAI o Anthropic solo aportan una pequeña mejora frente a los chinos para que el sector de la IA occidental se tambalee.
Volviendo al tema que me ocupa —hacía tiempo que no mencionaba estas cosas—, el presidente de Huawei Technologies cree que podrá competir de tú a tú con Samsung, Intel o TSMC, y además haciéndolo a un precio asequible. Los costes occidentales no son los que hay en China, y mil millones de dólares dan para mucho más, además de que extraen gran parte de las materias primas que se necesitan para los semiconductores.
Según el presidente, He Tingbo, conseguirán este logro con cambios arquitectónicos del proceso de fabricación de los semiconductores, pero en la línea de lo que se espera que ocurra en próximos años en la fabricación de chips: dividir y apilar mejor las partes de los transistores. Que todo sea dicho, los chinos también suelen magnificar sus futuros éxitos, así que igual no producen a 1.4 nm en 2031, sino a 2 nm, pero aun así sería todo un logro haciéndolo con maquinaria propia. La densidad de los chips aumentaría en un 55 % con su tecnología propietaria LogicFolding, con su «ley de ajuste de tau», que sustituye a la ley de Moore: en lugar de centrarse en reducir el tamaño de los transistores, se centra en la velocidad de las señales, mejorando también la eficiencia energética.
Vía: TechSpot.