La inteligencia artificial no está dejando a nadie indiferente. En el terreno de las noticias, los directores ejecutivos de las compañías de IA, como OpenAI o Anthropic, ponen un futuro gris para el mercado laboral. De los más afectados van a ser los periodistas, que se van a quedar sin trabajo la mayoría, así que intentan tirar de rumores y fuentes propias, aunque sean las fuentes de debajo de sus casas, para decir que la IA no está a punto para quitarles el trabajo. Es lo que ha venido a decir el Financial Times al decir que, según sus fuentes, por varios cortes de AWS de diciembre fue producto de un agente de IA.
En realidad, si luego lees la noticia, no sería culpable el agente de IA, sino que sería un fallo humano, de varios trabajadores de Amazon que habrían intentado conectar su agente Kiro para hacer cambios en el sistema de producción. El Financial Times asegura que se lo han confirmado «cuatro personas conocedoras del asunto». Podrían haber dicho diez, o quince personas familiares con el asunto, para darle más fuerza a su argumento. Vamos, que no aporta ninguna prueba, solo que hay que confiar en la palabra del periodista al que una IA va a echar a la calle.
El par de cortes, de trece horas de duración, impactó principalmente a China. Amazon ha dicho que se usó en ese momento herramientas con IA, pero su implicación fue incidental. El error fue humano, y habría ocurrido igualmente si se hubiera usado una herramienta de desarrollo normal o cualquier otra con IA porque, básicamente, «Kiro pide autorización antes de llevar a cabo cualquier acción», pero los usuarios que hicieron los cambios tenían más permisos de los debidos. Fue un error de control de acceso, no de autonomía de la IA.
Utilizar una herramienta mal, o que un usuario tenga mal asignados los permisos por parte de la empresa, no es un fallo de la herramienta de IA, sino de los que le dieron a ese empleado más permisos de los que estaba autorizado a tener. Error huamno, nuevamente. No es que sea amigo de las IA —que no lo soy—, pero hay que saber diferenciar entre fallo humano y fallo de IA, y en este caso no fue un fallo de la IA, que simplemente hizo lo que se le dijo, pero por parte de un empleado con más permisos de los que debía tener.
Amazon alega que solo impactó a un servicio, AWS Cost Explorer, en solo una de las 39 regiones, por lo que tampoco fue un «apagón» del servicio, sino un corte en una zona concreta. Un apagón es lo que tuvimos el año pasado en España. Un corte es lo que solemos tener de vez en cuando en mi barrio. Así que también le doy la razón a Amazon en que no tuvo el impacto que alega el Financial Times. Fue bastante limitado, por mucho que estuviera involucrada una herramienta de IA.
Vía: EnGadget.