La guerra comercial entre China y EE. UU. cada día da un giro nuevo, y el que toca ahora es una actualización a la imposición de nuevos aranceles a la importación de productos de China. Inicialmente la Administración dirigida por Trump había establecido hasta 300 000 millones de dólares adicionales en aranceles que entrarían en vigor el 1 de septiembre, pero se retrasa hasta el 15 de diciembre.

Esto afectará a la mitad de los nuevos aranceles que iba a introducir el país y que suponen un 10 % extra en el coste de importación. La decisión se ha tomado tras indicar la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos que se hace tras el periodo de comentarios y sugerencias público. Básicamente da tiempo a que las empresas importen los bienes para la campaña de vuelta a clase y de Navidad sin perjudicar innecesariamente el interés del consumidor en periodos cercanos de máximas ventas.

Los productos que no serán afectados por ahora por la subida de aranceles son los de electrónica, como pueden ser móviles, tabletas, portátiles, monitores, consolas, juguetes con electrónica, lámparas de ledes, y un largo etcétera. Los que verán aumentado su precio en EE. UU. en septiembre incluyen ciertos relojes, grabadoras, baterías externas, libros electrónicos, y otros.

Vía: EnGadget.