Samsung es el mayor fabricante de chips del mundo, y su gran apuesta por este sector va a ser consolidada durante la próxima década, poniendo más tierra de por medio con sus enemigos. La compañía ha anunciado la inversión de unos 115 000 millones de dólares en expandir su negocio de fabricación y desarrollo de chips repartidos en los próximos doce años.

La inversión estará repartida en unos 63 400 millones de dólares en investigación y desarrollo, así como otros 52 100 millones de dólares en infraestructura de producción de chips. Por tanto, la inversión anual hasta 2030 será cercana a los diez mil millones de dólares, en una clara apuesta por mantener el control del sector —para lo bueno y para lo malo—.

El pequeño detalle de esta inversión es que va a ser en el desarrollo y la producción de chips no relacionados con la DRAM y NAND. Quiere atacar el negocio de otras compañías como Qualcomm, Intel y TSMC, y lo va a conseguir a base de talonario. Samsung espera crear quince mil puestos de I+D y fabricación de chips en la próxima década.

Vía: AnandTech.