La compañía china OPPO ha presentado un nuevo teléfono en el que el frontal es casi todo pantalla, y se trata del Find X. Llega después de que hace unos días Vivo presentara su propio teléfono que es todo pantalla, el NEX, y eso significa que tampoco tiene la molesta muesca superior. Estas presentaciones son ciertamente bien recibidas después de tener varios meses a las compañías de teléfonos criticando a Apple por la muesca del iPhone X, para posteriormente copiarla sin pudor alguno ese tipo de pantalla. Un tipo de pantalla que dista mucho de ser útil en Android.

El Find X es un teléfono algo grande —o no excesivamente grande, porque ya no hay teléfonos pequeños decentes en el mercado—, con 156.7 mm × 74.2 mm × 9.6 mm y pesa apenas 186 gramos. Está fabricado en aluminio y cristal, con una pantalla de 6.42 pulgadas con una resolución de 2340 × 1080 píxeles. Sin muesca. Prácticamente todo el frontal es pantalla. La solución para la cámara frontal ha sido resuelto moviéndolo a una cámara con todos los sensores necesarios para el desbloqueo facial a lo Face ID de Apple que sale de la parte superior en solo 0.5 segundos según OPPO.

Incluye el mejor procesador del momento, un Snapdragon 845, acompañado de 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, con doble ranura SIM. Dispone de una amplia batería de 3730 mAh con carga rápida VOOC, y utiliza un conector USB tipo C. El teléfono no dispone de carga inalámbrica, y con el diseño del teléfono tampoco hay posibilidad de hacerlo a prueba de agua. Tampoco incluye un lector de huellas dactilares, y la opción de desbloqueo rápido solo incluye la del desbloqueo facial.

Cuenta con una cámara dual trasera de 16 Mpx y 20 Mpx, más una frontal de 25 Mpx, y todas tienen una apertura de ƒ/2.0. Cuenta con Bluetooth 5.0, wifi 802.11 ac, y entre otros extras, pantalla está protegida con Gorilla Glass 5. El mayor problema que le veo a este diseño es el tema de que la pantalla vaya tan hasta los bordes, ya que no va a ser muy amigable con las caídas, pero eso se tendrá que probar antes de saberlo a ciencia cierta.

El precio del teléfono será de 999 euros, con una versión Lamborghini que llegará por 1699 euros, cambiando la parte trasera por fibra de carbono texturizada, además de tener una batería de 3400 mAh que se recarga totalmente en tan solo 35 minutos.