Hace unos días aparecía información de un fabricante de placas base con procesadores Ryzen embebidos para hacer la competencia a los procesadores Gemini Lake de Intel, y no ha pasado mucho hasta que AMD los ha anunciado oficialmente. Hay dos nuevas series con distintas orientaciones: los generalistas Ryzen V1000 para sistemas empotrados de consumo, y los EPYC V3000 para sistemas empresariales.

Este tipo de chips es el siguiente paso en la expansión de los procesadores Ryzen y EPYC a todos los sectores, una vez que han pasado con bastante éxito por los procesadores para portátiles, sobremesas y centros de datos.

La serie EPYC Embedded V3000 incluye modelos desde los cuatro hasta los dieciséis núcleos. Están fabricados con un proceso de 14 nm FinFET, y disponen de hasta 64 pistas PCIe de interconexión, hasta ocho canales para conexiones 10 Gigabit Ethernet, hasta 32 MB de caché de nivel 3, y un TDP que va de los 30 a 50 W, pudiéndose combinar en placas base con dos zócalos para dos de estos procesadores.

Por otro lado, los de consumo Ryzen Embedded V1000 son sistemas en chip, por lo que incluyen una CPU con núcleos Zen con una GPU de arquitectura Vega. Específicamente, los primeros modelos serán de cuatro núcleos con una iGPU de hasta once unidades de cómputo. El TDP de estos procesadores va de los 12 hasta los 54 W. Dispone de dieciséis pistas PCIe, doble conexión 10 Gigabit Ethernet, cuatro USB 3.1, más varios SATA y USB adicionales, además de poder mover hasta cuatro pantallas 4K o pantallas 5K, así como memoria DDR4 de hasta 3200 MHz.

Debido a la orientación para sistemas empotrados, AMD asegura que estarán disponibles y proporcionará asistencia durante diez años.

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