Samsung ha puesto en las últimas dos décadas todo su poder financiero a disposición de la investigación, y el fruto de ello es que posee las fundiciones de chips más avanzadas del mundo. Además, con la expansión incesante de su número, para hacer frente a la demanda de procesadores, pero también chips de memoria y de toda índole —como de comunicaciones—, ha conseguido la hazaña de arrebatar a Intel el título de mayor fabricante de chips del mundo.

Con unos ingresos de 69 000 millones de dólares en 2017, Samsung Foundry ha superado y con creces los 62 800 M$ ingresados por Intel directamente relacionados con la producción de chips. Ha sucedido a pesar de que Intel también ha aumentado un 6 % los ingresos por este concepto, pero Samsung lo está haciendo francamente bien en este terreno, y tiene planeado abrir nuevas fundiciones de chips en 2018, y expandir algunas de las actuales, por lo que puede poner aún más tierra de por medio con Intel.

Vía: TechCrunch.