Reino Unido tiene bastantes problemas entre manos, y además del brexit tiene un grave problema de contaminación en sus grandes ciudades, y sobre todo en Londres y su área metropolitana. Para solventarlo hay países que están planeando prohibir la venta de coches que usen combustibles contaminantes, lo que implica tanto al diésel como a la gasolina.

El actual gobierno tory de Reino Unido se ha propuesto acabar con los motores de combusión interna en 2040, misma fecha que ya ha establecido Francia, lo que significará una mejora de la calidad del aire a partir de entonces. Mientras tanto, la reforma de normativas que han propuesto dan más poder a los órganos de gobierno locales para tomar medidas en los sistemas de señalización de las calzadas, añadir más resaltos donde crean oportunos y rotondas.

El Gobierno quiere establecer nuevas zonas de aire limpio, donde los motoristas van a tener que pagar un extra por acceder utilizando motos de combusión interna. También se acompañará el plan con una serie de incentivos para comprar vehículos eléctricos —tema a parte es que la electricidad provenga de centrales de combustibles fósiles altamente contaminantes—, y una inversión de 100 millones de libras para expandir la infraestructura de puntos de recarga eléctrica.

Vía: Ars Technica.