Oracle acaba de perder un juicio contra HP por haber roto un contrato, por lo que tendrá que pagar 3.000 millones de dólares. El juicio tiene sus orígenes en una demanda presentada por HP tras la decisión de Oracle de dejar de desarrollar software para los servidores con procesador Intel Itanium en 2011.

Según Oracle, dejaron de dar soporte a dicho procesador al estar cerca el final de su ciclo de vida, pensando que no exisitía obligación contractual para darlo indefinidamente. Sin embargo, un juez estimó que sí existía en 2012, lo que permitió que la demanda de HP siguiera adelante.

Desde Oracle han indicado que van a apelar ambas decisiones, lo cual llevará tiempo. Este nuevo revés se suma a su derrota ante Google por el uso de Java en Android, decisión que también está pendiente de apelación.

Vía: EnGadget.