Aunque los políticos españoles no son muy partidarios de las energías renovables, el avance de este sector continúa imparable gracias a compañías como Tesla y experimentos como el del avión Solar Impulse 2. Totalmente movido por energía solar, en su intento de dar la vuelta al mundo ha sufrido algunos problemas técnicos que han demorado su hazaña, sobre todo cuando llegó a Hawaii.

Ahora ha conseguido atravesar el Atlántico desde Nueva York, aterrizando en Sevilla a las 7:40 AM, en el aeropuerto de San Pablo, tras recorrer 6.300 km. Los pilotos suizos del avión, Bertrand Piccard y André Borschberg, se han ido turnando en el histórico y simbólico vuelo debido a que cruzar el Atlántico se ha ligado siempre a grandes hazañas.

La siguiente parada del Solar Impulse 2 es Aby Dhabi, con posibles paradas en Grecia y Egipto. El avión tiene una envergadura de 72 m, un peso de 2.300 kg, e incorpora en su superficie 17.248 células fotovoltaicas con cuatro baterías de 13,5 kW.