NZXT no es el habitual fabricante de fuentes de alimentación, pero los modelos de los últimos años siempre se han colado entre las mejores del momento. La compañía expande rango de acción con sus fuentes con el modelo C850 SFX Gold, la cual es la compañera perfecta para su nueva minitorre H2 Flow de la que también podéis leer su análisis en nuestra web.
Desembalado

La C850 SFX Gold de NZXT en una caja blanca y violeta azulado, con toda la información necesaria para saber el producto que se está comprando. Eso incluye los certificados, generalidades sobre sus componentes, y hasta las características del ventilador que incluye y que se puede consultar en la parte trasera de la caja.
Al abrir la caja se ve la fuente de alimentación en una bolsa de fibra y entre dos encartes de cartón reciclado, mientras que los cables están en una bolsa de mismo color violeta azulado que usa habitualmente la compañía. También se incluyen cuatro tornillos de 6 mm para su instalación.
La fuente está hecha en color negro, y destaca por ser pequeña porque, como su nombre indica, tiene formato SFX. Eso quiere decir que es un tamaño fijo, de 63.5 mm × 125 mm × 100 mm para asegurar que entra en cualquier caja compatible con este formato, como la H2 Flow, aunque esta minitorre también permite instalar una SFX-L algo más grande.
Como es normal, en la parte que da al exterior hay una toma de alimentación para un cable Schuko incluido, pero, por espacio, no hay interruptor de apagado. En la parte inferior hay un ventilador de 92 mm. En los laterales pone el nombre del producto en relieve en la chapa.
Los cables incluidos tienen algunas particularidades. La principal es que su longitud es menor de lo habitual porque están pensados para cajas como la H2 Flow, con placas base mini-ITX. Por ejemplo, el ATX tiene 350 mm de longitud, cuando lo habitual sería sobre los 450 mm. Si fueran de longitud normal, quedaría mucho cable suelto sin poder ocultarlo o saber qué hacer con él.
Todos los cables tienen una cobertura de plástico de calidad, e incluyen un peine deslizante para ubicarlo donde se quiera. Los cables son muy flexibles, por lo que se pueden pasar sin dificultad por cualquier hueco de la caja.
NZXT aporta los siguientes cables: uno ATX de 350 mm, uno EPS de 470 mm, uno de 6+2 pines de 470 mm, dos de 16 pines (12V-2x6) a PCIe de 6+2 pines, uno de 16 pines a 16 pines de 470 mm que puede usarse para entregar hasta 600 W, seis SATA de 100+100 mm, y tres mólex de 100+100 mm. Es una cantidad adecuada para el propósito y orientación tanto de la fuente de alimentación como de los equipos en que se instalará.
Características

La compañía solo vende este modelo de 850 W, por lo que es un modelo puntual y no conforma una serie propia. Se puede englobar simplemente en la serie C Gold de la compañía. Eso quiere decir que cuenta con un certificado 80 PLUS Gold, pero además tiene los certificados Platinum de Cybenetics en cuanto a eficiencia, y también el A– de ruido. Además, la compañía ofrece una garantía limitada de diez años ante defectos de fabricación.
La fuente cuenta con la variedad habitual de protecciones: sobrecorriente (OCP), sobrecargas (OPP), sobretemperatura (OTP), sobretensión (OVP), cortocircuitos (SCP), y tensión insuficiente (UVP). Cumple con los estándares ATX 3.1 y PCIe 5.1.
| C850 SFX Gold de NZXT | |
|---|---|
| Dimensiones | 63.5 mm × 125 mm × 100 mm |
| Tipo | SFX |
| Modular | totalmente modular |
| Peso | ≈ 1.1 kg |
| Ventilador | 92 mm silencioso |
| Protecciones | OCP, OPP, OTP, OVP, SCP, UVP |
| Certificado | 80 PLUS Gold, y Cybenetics: Platinum, A– |
| Garantía | 10 años |
| PVPR | 159.99 euros (feb. 2025) |
El ventilador incluido es de 92 mm, tipo PWM con modo parada, y alcanza hasta las 3500 r. p. m. Mueve hasta 95 m3/h (57 CFM) de aire, incluye rodamientos hidrodinámicos, y tiene un ruido máximo de 41 dB.
He abierto la fuente para ver los componentes del interior y su disposición. No se ve a simple vista ningún problema de diseño, que por otra parte es lo esperable en una fuente con un PVPR de 160 euros. Lo único que, por su tamaño, todo está superpegado, aunque debidamente separado y diferenciado. Normalmente eso se tiene en cuenta a la hora de diseñar la distribución y las pruebas operativas, y en este caso no es distinto ya que puede funcionar continuamente a carga completa a 50 ºC (suele ser ∆30 ºC). Los componentes utilizados son de alta calidad, incluidos los condensadores de filtro de gran capacidad, que son todos japoneses de 105 ºC.
Rendimiento

Hasta cierto punto cualquiera puede probar los valores de tensiones de la fuente de alimentación sin equipamiento específico. Solo hay que puentear la fuente y, con un polímetro, se van comprobando las distintas salidas (+3.3 V, ±5 V y ±12 V). La precisión dependerá del instrumento concreto usado, pero de esta forma se puede ver que ofrecen los voltajes anunciados, dentro de un rango de tolerancia muy bajo, de lo cual se beneficia además
Para pruebas más específicas, como las de carga completa, el nivel de rizado de las señales o las protecciones se necesita equipamiento específico y caro. Hoy en día solo tengo acceso a equipamiento de laboratorio con un osciloscopio básico, por lo que ese tipo de pruebas no las puedo realizar personalmente, aunque me habría encantado hacerlo.
Suelo priorizar pruebas en condiciones reales, no de laboratorio, aunque estas últimas sean importantes para una fuente de alimentación. En este caso, el interior de la caja, una H2 Flow, está bastante concurrida, lo cual puede aumentar la temperatura en su interior.
En juegos, el equipo consume en torno a los 400 W a 450 W, según tenga la RTX 5070 o la RX 9070 XT, medido en el enchufe, que es más o menos la mitad de la potencia de la fuente. En ese escenario no hace ruido, aunque el resto de componentes pueden hacerlo. En un uso ofimático la fuente es inaudible, teniendo en cuenta la caja H2 Flow en la que he instalado la fuente tiene todos los paneles de rejilla, por lo que no amortigua nada el ruido —y tampoco permite que se concentre demasiado calor en su interior—.
Pasando a usar Furmark, pongo en carga completa la GPU y la CPU lo dejo con un prueba que carga ocho de los núcleos. En esta situación el consumo se sitúa sobre los 450 W a 520 W medidos en el enchufe, teniendo en cuenta que en el PC la tarjeta gráfica consume sobre los 250 W o 320 W según el modelo, y la CPU sobre los 90 W —un Ryzen 5 7600X en modo eco con el que no pierde casi rendimiento—. Es una situación de consumo alto, pero muy manejable para esta fuente de alimentación. Por su tamaño, intentaría alejarme lo máximo posible de la potencia que puede entregar de 850 W.
En esta situación, con la caja cerrada, la GPU está a unos 80 ºC y la CPU a 65 ºC, con los ventiladores sobre las 1000 r. p. m., pero la tarjeta gráfica hace bastante ruido en el caso de la RTX 5070 ya que funciona cerca del máximo de velocidad. El ruido del equipo completo se sitúa sobre los 41 dB con ese modelo, medido a un metro de distancia del lateral del PC, mientras que con la RX 9070 XT se sitúa más bien sobre los 34 dB. En cualquier caso, la fuente de alimentación hace un ruido mínimo, y el resto de ruido de los ventiladores lo tapa.
Conclusión

La fuente C850 SFX Gold es un modelo de alto rendimiento, apta para casi cualquier minitorre, que es su principal propósito al ser tan pequeña. Es una combinación ideal con la H2 Flow de la propia NZXT, y se ve al instante la ventaja del diseño de cables más cortos de lo habitual y la flexibilidad que tienen. Es destacable que eso facilita gestionar los cables en estas cajas con tan poco espacio de maniobra.
El rendimiento de la fuente es el esperado. No he tenido ningún problema a la hora de utilizar en el equipo con una RTX 5070 (250 W) o una RX 9070 XT (320 W) junto con un Ryzen 5 7600X —casi todos los Ryzen de seis y ocho núcleos van a consumir similar en juegos, sobre los 70-100 W como mucho—, aunque por problemas de espacio no la he podido probar con la RTX 4090 que uso habitualmente —tres años después, sigue siendo la segunda mejor tarjeta gráfica del sector consum,o, y lo que le queda—.
Ofrece un funcionamiento estable, con un bajo nivel de rizado, y con tensiones dentro de lo esperado en cada canal. El ruido tampoco es un problema, porque al final funciona en torno a media carga con lo que lo he probado —sobre los 400-450 W según la tarjeta gráfica puesta—. Estos modelos SFX de fuentes de alimentación no los usaría nunca a plena carga, sobre todo por el calor generado, aunque NZXT asegure que eso está pensado en el diseño. Pero con el tiempo, los componentes se desgastan, la concentración de calor acelera el desgaste, y un buen día de tenerla a 850 W continuamente, incluso a 750 W, puede haber una desagradable sorpresa.
Sea como sea, este modelo C850 SFX Gold es ideal en estos los terrenos, teniendo en cuenta su formato. Los cables son de gran calidad, los certificados con que cuenta son los esperables, y su mínimo ruido a media carga la hace ideal para equipos que hoy en día, por unas cosas y otras, superarían los 1500 euros. En este contexto, su PVPR de 160 euros me parece más que alineado con lo que aporta al usuario, y su PVP se irá perfilando con el paso del tiempo para hacerla aún más atractiva.
Puntuación
9.5
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