El sector de las tabletas está estancado, y por eso las compañías no están presentando casi ningún nuevo modelo. Eso se aplica también a Samsung, que este año ha presentado por ahora sólo un puñado de tabletas, consecuencia también de su declive de ventas en el sector de los dispositivos móviles encabezado por los teléfonos inteligente.

Ahora llegan dos nuevas tabletas Galaxy Tab S2 cuya principal característica es que continúan con la senda del formato de pantalla 4:3 como el usado de siempre por el iPad, y que Samsung ya usara para su más reciente tableta Galaxy Tab A. Es un formato muchísimo mejor para utilizar la tableta para trabajar y el formato que personalmente más me gusta para ellas.

Hardware

Samsung ha escogido un procesador Exynos 5433 para dar de fluidez a los dos modelos de esta Galaxy Tab S2, que llegará con modelos de 8 y 9,7 pulgadas (tamaño también de la pantalla del iPad), hechos de metal con un grosor de 5,6 mm, y un característico lector de huellas dactilares que Samsung quiere estandarizar en todos sus productos y que ya está probando en el servicio de pagos Samsung Pay.

La pantalla es de tipo Super AMOLED con una gran calidad de color que cubre el 94% de la gama Adobe RGB, y una resolución de 1536 x 2048 píxeles (la misma que... ejem, ya lo dejo). Llegará con Android 5.0 Lollipop preinstalado, así como Microsoft Office. Las tabletas son compatibles con los accesorios de Samsung, como por ejemplo su funda teclado para maximizar la productividad al utilizarlas.

Habrá modelos de 32 y 64 GB de almacenamiento interno, expandibles mediante tarjeta microSD de hasta 128 GB, y además en versiones con Wi-Fi o Wi-Fi + LTE.

Precio y disponibilidad

Samsung sólo ha indicado que estos modelos se pondrán a la venta a partir de agosto. Mirando sus características, que están hechas de metal y los 32 GB de almacenamiento interno mínimo (que no se estandariza todavía en la gama alta), su precio debería estar en torno a los 350 euros por la de 8 pulgadas y 500 por la de 9,7 pulgadas. Las tabletas son un producto con menores márgenes de beneficio para las compañías.