A pesar de que la tableta Surface haya reportado hasta el momento casi 1.000 millones de dólares de pérdidas a la compañía, estaba claro que no abandonarían el proyecto. Su enorme cuenta bancaria le permite embarcarse en proyecto a rentabilizar a largo plazo, y Surface es uno de ellos.

Por eso han empezado a enviar invitaciones para la presentación el próximo 23 de septiembre de la Surface 2. Y hasta ahí sabemos, pero me temo que no tiene Microsoft mucho margen de innovación en su tableta, pero sí una vía para convertirla finalmente en un éxito: que funcionen las mismas aplicaciones en Windows RT 8.1 y Windows 8.1.

La primera versión de Surface era una buena tableta, con un buen diseño y un buen rendimiento, pero que la suite Office no permitía todas las funcionalidades que se necesitan (mayormente, que no había una versión para el Modern UI y por eso iba un poco a saltos). Podemos esperar un nuevo procesador, quizás Tegra 4 ya que NVIDIA vuelve a estar implicada en su desarrollo, un menor peso, mejoras en la resolución de pantalla (algo escasa la que tenía Surface para los tiempos que corren), y, en definitiva, mejoras del hardware.

Imagen externa

Vía: TechCrunch.