Microsoft ha tenido una más que decente conferencia del E3 2019, con una buena cantidad de juegos de Microsoft Studios y otras editoras ante la ausencia de Sony. Lo más relevante ha sido, dejando a un lado el tráiler de Cyberpunk 2077 con Keanu Reeves como uno de los protagonistas y que llega en abril de 2020, el avance de su próxima consola que, de momento, recibe el nombre en clave de proyecto Scarlett.

La compañía promete una potencia cuatro veces superior a la Xbox One X, y para conseguirlo recurre nuevamente a un procesador personalizado codiseñado junto a AMD y para las necesidades específicas de Microsoft. Sea lo que sea lo que tenga Sony en la PlayStation 5, será parecido pero diferente.

Microsoft ha indicado que tendrá núcleos de procesamiento de arquitectura Zen 2 y una unidad gráfica integrada de arquitectura Navi con GDDR6, que si hay que hacerle caso a la compañía significaría que estaría muy, muy por encima de la unidad gráfica incluida en la RTX 2080 Ti. Bajando a la tierra, es probable que sea algo similar a una Radeon VII que, por su pequeño tamaño y usando GDDR6, no sería descabellado. Tomadlo como una suposición, y no como algo escrito en piedra, porque no ha dado muchos detalles al respecto.

Incluirá una unidad de estado sólido extremadamente rápida, por lo que vuelvo a suponer que será PCIe 4.0. Microsoft habla de llegar a los 120 Hz, compatible con 4K y tasa de refresco variable, además de que incluirá trazado de rayos por hardware. Dicho de otro modo, usará unidades específicas para trazado de rayos como las usadas por Nvidia en su arquitectura Turing.

Estará disponible en la Navidad de 2020.