Nintendo ha presentado sus resultados del primer trimestre del año junto con sus resultados anuales. Buenas noticias para la compañía porque regresa a la senda de los beneficios. Pero sigue teniendo graves problemas en las ventas de la Wii U porque en el primer trimestre del año sólo consiguió vender 340.000 Wii U.

La batalla por la nueva generación de consolas la tiene perdida, salvo milagros. Tampoco creo que le importe (demasiado) a Nintendo porque sus consolas portátiles se siguen vendiendo bastante bien. Pero comprobando el estado de ventas acumuladas de las tres grandes consolas del mercado, la conclusión que se puede sacar es que Sony está ganando.

Con 2,3 millones de PlayStation 4 vendidas en el 1T de 2015, Sony ya llega a las 22,3 millones de unidades vendidas. Microsoft no ha dado cifras concretas de ventas de Xbox One, y en su lugar las ha dado junto con las Xbox 360 vendidas. Pero suponiendo que hasta vendido entre 1 y 1,2 millones de Xbox One, el volumen actual de venta se situaría en los 14,2 millones. Con un año más a la venta que PS4 y XBO, la Wii U se sitúa en 9,6 millones de unidades vendidas hasta la fecha.

Sony ha conseguido hacer valer la diferencia de potencia gráfica de la PlayStation 4 frente a la Xbox One, aunque a la hora de la verdad no sean tan diferentes. Sobre todo a 2 metros de distancia del televisor. Quizás con las DirectX 12 para Xbox One la cosa cambie, pero la tendencia durante el resto de 2015 va a favorecer claramente a la PlayStation 4. No se puede hablar de guerra ganada, si no más bien de que ha ganado una nueva batalla.