Dentro de los bocachanclas del sector tecnológico, el director de negocio de Micron, Sumit Sadana, se puede llevar el premio del verano. En los últimos tiempos, distintas tecnológicas han apuntado a Micron, SK Hynix y Samsung por la actual crisis de precios. Entre ellas Apple, y digo que no ha sido la única. Se ha venido a decir que no han querido invertir en los dos últimos años en expandir su producción, lo cual es cierto, porque querían aprovechar el cambio rápido de tendencia tras el hundimiento de ingresos de 2022, subiendo lo máximo posible los precios de los chips de DRAM y NAND para maximizar beneficios. Actualmente, han triplicado o cuadruplicado sus ingresos trimestrales.

El problema es que tanta cancelación de expansión para maximizar los ingresos procedentes de los centros de datos ha causado un desastre en el sector consumo. El bocachanclas Sudana ha echado sin embargo la culpa a Apple y otras tecnológicas de la situación actual porque, hace cuatro años, «aprovechó» la situación de hundimiento del sector para conseguir mejores contratos a largo plazo, que son los que firman Apple y muchas otras compañías. Pero es que el ciclo de crecimiento y hundimiento del sector de la DRAM y NAND se ha producido recurrentemente en los últimos treinta años, y cuando se llega al hundimiento todas las compañías lo aprovechan, no solo Apple, por mera ley de oferta y demanda.

Después del hundimiento, llega un momento de aumento de demanda estable, más bien lineal, para el cual Micron, SK Hynix y Samsung suelen invertir lentamente en expandir la producción. Esa lentitud provoca un aumento del precio, hasta que empieza a bajar y se estabiliza. En esta ocasión, bueno, el crecimiento de la demanda ha sido exponencial, con Micron y las demás habiendo sido especialmente brutas a la hora de recortar sus planes de expansión. Así que no es que la culpa sea de Apple y demás tecnológicas por no tener una bola de cristal, sino de las empresas de chips de memoria que han querido hacer con el resto de compañías lo que suelen hacer con ellas en la fase de hundimiento. El problema es que les ha salido muy bien la jugada para sus cuentas de resultados, pero han mandado a la mierda al sector consumo.

Vía: WCCFTech.