La compañía neerlandesa ASML sigue aumentando ingresos y beneficios por la locura actual de la inteligencia artificial. Le ha llevado más de dos años establecer las bases para aumentar sustancialmente la producción de sus escáneres litográficos, que en la práctica son decenas de miles de piezas de las que tiene que suministrarse, y algunas, como las lentes que usa, son muy complicadas de aumentar su producción. Una vez conseguido, la compañía ha indicado que espera que en 2026 consiga enviar más de sesenta escáneres litográficos de luz ultravioleta extrema.
La instalación actual estaba en 40-50 escáneres de luz UVE, por lo que ese aumento de diez a veinte unidades es sustancial. Hay que tener en cuenta que además son máquinas enormes que se envían por piezas y que luego hay que instalar (y probar) en la fábrica del cliente de ASML. Ese proceso lleva muchos meses y varias decenas de ingenieros y técnicos de ASML para asegurar la instalación y entrenamiento en su uso. La instalación en paralelo de más máquinas implica que ASML debe tener también más ténicos e ingenieros contratados y entrenados para esa labor. Como digo, aumentar la producción de escáneres litográficos no es sencillo.
Por la alta demanda de las empresas de chips de memoria (DRAM y NAND), aumentará más la producción y ASML espera instalar hasta ochenta escáneres de luz UVE en 2027. Un salto aún mayor, pero siguiendo la estela de los cambios introducidos en los últimos dos o tres años en su cadena de suministros.
