Intel ha anunciado finalmente unos curiosos procesadores englobados en los Core Serie 2, por lo que no son lo más punteros del momento, aunque tampoco están mal. Lo característico de esta serie es que son procesadores que solo integran núcleos P, y están pensados para computación frontera y sistemas embebidos. Se venderán a empresas en variantes de ocho, diez y doce núcleos, por lo que sería curioso ver su rendimiento en juegos frente a los Core de 14.ª generación.
Sea como sea, son procesadores para cómputo donde la latencia sea un factor crítico. Precisamente, eso suele ocurrir en la frontera de las redes, que en sistemas distribuidos es donde se traslada buena parte del cómputo para reducir el tiempo de respuesta de cara al usuario. Si una solicitud tuviera que atravesar toda la red hasta el origen para ser procesada, se añadiría retardo. Así que en este caso, la computación frontera suele también darse en sistemas replicados en centros de datos muy repartidos por todo el mundo.
La combinación de dos arquitecturas de núcleos suele perjudicar ya que se tiene que introducir un planificador de hilos, en este caso Thread Director, lo cual añade latencia. Con un chip solo con núcleos P se reduce la latencia y, como dice Intel, se procesan las instrucciones de una manera determinista, ideal para sistemas en tiempo real. También lo enfoca a sistemas de control, por ejemplo de robots en fábricas, ya que ayuda a procesar instrucciones de movimiento más rápido y con menos fluctuación de retardo.

Vía: TechPowerUp.