El precio de la RAM sigue disparado, e iba a ser rápido que hundiera a otros sectores. Cuando hace un año los 32 GB de DDR5 costaban sobre los 100 euros, ahora pueden costar 500 euros o más, lo cual afecta claramente a las ganas de montar un equipo nuevo o de actualizar el procesador desde uno antiguo. Incluso la DDR4 está cara, pero quien la tenga puede aprovecharla para actualizar a un procesador más moderno. Según datos de TechEpiphany, la primera víctima es la venta de procesadores.
Según esos datos, las ventas de procesadores en Amazon.com han caído un 59 % interanual en enero, lo cual evidencia que también habrá afectado a las ventas de placas base, fuentes de alimentación, cajas o ventiladores, entre otros, y en distinto grado. Pero todos deben de haber caído, porque RAM, procesador y placa base son los elementos fundamentales de un PC, y si falla la cadena de suministro de alguno de ellos, el resto se ven afectados.
De hecho la caída ya fue del 46 % en diciembre de 2025 frente a diciembre de 2024, porque el problema de la RAM se disparó en torno a octubre-noviembre. Un problema, el de la demanda de los chips de DRAM, que tiene como foco el que las empresas sustituyan a sus empleados por agentes de IA, como dijo el director de IA de Microsoft la semana pasada asegurando que su empresa va a por todas para crear una inteligencia general artificial. Pero este es un problema al que Microsoft, Google, OpenAI y en realidad cualquiera de nosotros, está favoreciéndolo, y entre todos estamos cavando nuestra tumba sin poner medidas antes de que sea demasiado tarde.
Vía: TechSpot.