AMD ha apoyado poco la adopción de los Ryzen AI Max 300, que son sus primeros procesadores con una iGPU en condiciones para jugar a FHD y ultra, QHD, o incluso UHD en una variedad de juegos. El rediseño del controlador de memoria tiene mucho que ver en ello. Así que no creo que la próxima generación esté despertando un gran interés porque la actual está invisibilizada. Sea como sea, los Ryzen AI Max 500 llegarían con nueva arquitectura y, lo más importante, con nueva memoria LPDDR6X.
Esta memoria parte de las 10 700 MT/s, que es más del doble de la que comenzó la LPDDR5, con 4800 MT/s. Estos procesadores, que tendrían de nombre en clave Medusa Halo, no estaría listo para al menos 2027 o 2028, y ya se vería realmente cuándo llegarían porque la LPDDR6 va a estar muy solicitada, como lo está toda la DRAM para este año, el que viene, el otro, y el otro, y…Se habla de que la parte de CPU usaría la arquitectura Zen 6, y tendría hasta 24 núcleos, lo cual sería innecesario para su orientación de jugar. La iGPU sería de tipo RDNA 5, aunque podría ser UDNA según se dé la evolución de las arquitecturas gráficas de AMD, que en la situación actual, por la influencia de la IA, AMD podría querer acelerar UDNA por encima de una RDNA 5. UDNA es una arquitectura mixta para cómputo y juegos, más en la línea de GCN de las tarjetas gráficas de la compañía de la pasada década.
Vía: Videocardz.