Intel abrió el camino a una bajada general de precios de sus procesadores más potentes confirmando los precios de los Core X de generación Cascade Lake, y ahora hace lo propio con los nuevos Xeon W 2200. La compañía ha anunciado ocho nuevos procesadores fabricados a 14 nm, previa a la presentación de los 10 nm el próximo año.

Estos procesadores son más caros que los Core X anunciados hace unos días, pero a cambio añaden otras características importantes para el sector empresarial que es a donde están orientados. Partiendo del Xeon W-2223 de cuatro núcleos físicos de 294 dólares y llegando al Xeon W-2295 de dieciocho núcleos físicos de 1333 dólares, todos son compatibles con memoria DDR4 de hasta 2933 MHz en cuatro canales con código de corrección de errores (ECC), si bien el modelo más barato acepta solo 2666 MHz en doble canal. Este tipo de memoria ECC es importante para ciertas cargas de computación.

El otro cambio es que pueden gestionar hasta 1 TB de memoria principal frente a los 256 GB de los Core X de generación Cascade Lake. También tienen 48 pistas PCIe adicionales para almacenamiento, tarjetas gráficas y otra transferencia, y precisan de un chipset C422 para funcionar, no siendo compatibles con las placas base X299. Poco más se puede añadir sobre esta generación porque no hay cambios en su microarquitectura.

Sobre el precio, he de decir que es una bajada de en torno al 50 % según el modelo que se compare con los Xeon W-2100. Por ejemplo, el Xeon W-2195 costaba 2553 dólares mientras que el Xeon W-2295, de misma cantidad de núcleos (18) y 700 MHz más de frecuencia base y 300 MHz más de turbo, cuesta 1333 dólares, por lo que la bajada de precio es de un 49 %.

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