Gigabyte ha puesto a la venta su mejor placa base para procesadores de 8.ª y 9.ª generación Core de Intel, y es a Z390 Aorus Xtreme Waterforce. Es una placa base en formato E-ATX, con un tamaño de 27.1 × 30.5 cm, en la que toda la zona del procesador y chipset está cubierta por un amplio bloque de agua con iluminación RGB integrada, y que también permitirá refrigerar la zona del módulo de regulación de voltaje y específicamente los MOSFET que la componen y que para una buena subida de las frecuencias del procesador se precisa de su adecuada refrigeración.

Esta placa base incluye tres ranuras PCIe 3.0 ×16 y dos PCIe 3.0 ×1, en torno a las cuales hay una placa de embellecimiento o supuesta dispersión de calor —no tengo muy clara su función—, y bajo ella hay tres ranuras M.2 para SSD. La alimentación dispone de dieciséis fases, y permite también, como mínimo, alcanzar los 4400 MHz en los cuatro módulos de memoria que se pueden poner. La alimentación de la placa base se hace con dos conectores EPS de 4+4 pines, otro PCIe de seis pins, además del ATX de veinticuatro pines.

El sonido recae en un códec de audio 1220-VB de Realtek, con un DAC de ESS, específicamente un 9018K2M Sabre, y permite sonido 7.1 con 127 dB de relación S/R. Hay dos RJ-45 en la placa base, con un controlador Aquantia de 10 GigabitEthernet, y un Intel para GigabitEthernet. La placa base dispone de iluminación RGB también en torno a los bordes, y se incluyen cuatro cabezales para accesorios de iluminación RGB.

El panel trasero incluye dos conectores Thunderbolt 3 capaces de proporcionar conexión de datos y salida de vídeo DisplayPort, cuatro USB 3.0, dos USB 2.0, un HDMI, uno de audio óptico, cinco de audio de 3.5 mm, wifi 802.11ac y Bluetooth 5.0. Esos conectores Thunderbolt 3 me parecen un acierto para una placa base de estas características.

Vía: TechPowerUp.