Qualcomm está inmerso en sus jornadas anuales de tecnología, y en ella ha presentado el Snapdragon 855. En el primer día de las jornadas se centró en detallar su conectividad 5G y lo genial que va a ser para la inteligencia artificial, y en el segundo día ya ha dado todas las especificaciones de este sistema en chip que estará disponible en los teléfonos de gama alta de 2019. Como se ha visto en el último año, el Snapdragon 845 no tiene competencia en Android, y este Snapdragon 855 puede superar ampliamente al más reciente Kirin 980, y está por ver si lo hará con el Exynos 9820.

Sea como sea, en el fondo este procesador es una mejora incremental, y en realidad no hay grandes novedades más allá de la mejora de rendimiento en todos los aspectos. El mayor cambio que ha realizado Qualcomm es a la configuración de los núcleos y su tipo, con los más potentes que pasan a ser Kryo 485 Gold basados en el Cortex-A76 de ARM, frente al Kryo 385 Gold basado en el Cortex-A75 del Snapdragon 835. Es previsible que haya mejoras en el terreno de la caché de cada núcleo, pero Qualcomm no ha entrado en esos detalles, salvo por que aparentemente tendrías 4 MB de caché de nivel 3 en vez de 2 MB.

Pero en esta ocasión es una disposición triclúster, en la que hay un primer clúster de un único núcleo Kryo 485 Gold a 2.84 GHz, otro clúster con tres Kryo 485 Gold a 2.42 GHz, y un tercer clúster con cuatro Kryo 485 Silver (Cortex-A55) a 1.8 GHz. No es un gran cambio a primera vista, salvo por el salto de potencia que hay entre el Cortex-A75 y el Cortex-A76, que es sustancial. Tiene sentido tener un núcleo más potente por separado ya que hay muchas tareas que no tienen capacidad multihilo, como la ejecución de JavaScript, y por tanto en estos escenarios puede aportar una gran fluidez, si bien no está claro si en la práctica aporta mejoras de consumo. Con estos cambios, y teniendo en cuenta el proceso litográfico a 7 nm con el que se fabricará, Qualcomm promete un 45 % de mejora de rendimiento.

En el terreno de la unidad gráfica integrada, ahora es una Adreno 640, que sigue siendo la arquitectura propietaria de Qualcomm y que le da bastante buen resultado en sus teléfonos. Puede mover pantallas de resolución 4K con imágens de alto rango dinámico (HDR), tanto Dolby Vision como HDR10+, y Qualcomm indica que es un 20 % más potente que la Adreno 630 del Snapdragon 845. Es una GPU compatible con Vulkan 1.1, DirectX 12, OpenGL ES 3.2 y OpenCL 2.0, con decodificación por hardware de H.265 (HEVC) y VP9. La memoria que utiliza es LPDDR4X a 2133 MHz en vez de a 1866 MHz, por lo que también aportará su parte de mejora de rendimiento tanto a la generación de gráficos como al rendimiento general del dispositivo.

En cuanto a la conectividad, mantiene el Bluetooth 5.0, wifi 802.11ad, 802.11ay, wifi 4 (802.11 b/g/n), wifi 5 (802.11ac) y wifi 6 (802.11ax), más un módem Snapdragon X24 para 4G LTE con descarga a gigabits por segundo, más el módem Snapdragon X50 para conectividad 5G compatible con onda milimétrica (onda-mm) y funcionamiento por debajo de los 6 GHz. Toda esta conectividad apunta a que los móviles con 5G van a tener una buena cantidad de antenas integradas en su chasis, pero no creo que haya problemas del agarre de la muerte que ha afectado en el pasado a diversos móviles antiguos debido al tamaño que tienen ahora los dispositivos.

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El procesador digital de senales Hexagon 690 mejora el Hexagon 685, y es el encargado de ejecutar todo lo relacionado con inteligencia artificial. Mejora en torno a un 20 % su rendimiento en escalares, pero ahora tiene un acelerador tensorial para realizar este tipo de cálculos de tensores, los cuales son muy utilizados en todo lo relacionado con inferencias del aprendizaje profundo, una rama de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Es la primera vez que Qualcomm mete una unidad de este tipo en sus procesadores, y se podría ver como la respuesta a las unidades de procesamiento neuronal de otras compañías como Apple o Huawei.

Por otro lado, el procesador de imágenes (ISP) Spectra 380 es el encargado de capturar y mejorar las cámaras de los teléfonos, con importantes mejoras de velocidad y consumo. De hecho, Qualcomm promete reducir su consumo a la cuarta parte, más otra serie de mejoras que habilitan a este ISP como una buena opción en la visión computerizada. Por ejemplo, clasificación de objetos junto al Hexagon 690, sensor de profundidad a 60 FPS, o mejor estabilización de imagen. Puede mover cámaras de hasta 32 Mpx, grabar vídeo a 4K y 60 FPS y a cámara lenta a 480p y 720 FPS.

Los primeros teléfonos con el Snapdragon 855 empezarán a llegar a principios de 2019.

Vía: AnandTech.