Xiaomi es la gran bestia china que está pasando por encima a las grandes compañías de teléfonos inteligentes. Cubre todas las gamas con sus distintos modelos, con buena relación calidad-precio, y no se olvida de la gama alta. Para ella ha presenta el Mi Mix 3, que tiene la particularidad de ser todo pantalla. Deja atrás los tiempos de la muesca superior de pantalla, muchas veces antiestética y otras tantas mal usada a nivel de sistema operativo, con un pequeño truco que ya se ha visto antes.

La compañía ha movido la cámara frontal a un sistema desplegable, por lo que no se activará hasta que se deslice. Es un truco que permite que la relación pantalla-frontal sea del 93.4 %, y el resultado es magnífico. Mantiene un poco de margen inferior, y en la parte superior incluye un mínimo auricular para las llamadas. El diseño del teléfono es en aluminio, con trasera de cristal. En un lateral dispone de un botón dedicado para activar un asistente inteligente llamado Xiao de Xiaomi, al menos para China.

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El procesador es un Snapdragon 845 de cuatro núcleos Kryo 385 a 2.8 GHz y otros cuatro Kryo 385 a 1.8 GHz, con una unidad gráfica Adreno 630 a 710 MHz. Buena potencia para mover su pantalla de 6.39 pulgadas (16.2 cm) con una resolución de 1080 × 2340 píxeles, 600 nits de brillo máximo, cubre el 103.8 % de la gama NTSC y es compatible con contenido de alto rango dinámico (HDR). Dispone de 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, con versiones que alcanzan los 10 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento.

La batería es de 3200 mAh, algo pequeña pero que se entiende por el sistema de deslizar la cámara frontal, compatible con carga rápida de 18 W y carga inalámbrica Qi de 10 W, pudiéndose recargar y transferir datos a través de un conector USB tipo C. No dispone de conector de audio de 3.5 mm, y el lector de huellas dactilares está situado en la parte trasera. Tiene wifi 802.11ac, Bluetooth 5.0 y NFC.

La cámara frontal es de doble sensor, de 24 Mpx tipo IMX576 de Sony y secundario de 2 Mpx OV02A10, que promete unas autofotos perfectas. La cámara trasera no se queda corta, y de hecho Xiaomi asegura que está entre las mejores del mercado. Tiene un sensor principal IMX363 de 12 Mpx con apertura ƒ/1.8, y un secundario de 12 Mpx tipo S5K3M3 de Samsung con misma apertura. Es capaz de grabar vídeo a 4K y 60 FPS, y a cámara lenta de 1080p y 960 FPS.

El precio del modelo base es de 3299 yuanes o unos 416 euros al cambio directo sin impuestos, mientras que el modelo 10 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento costará 4999 yuanes, o unos 632 euros al cambio directo sin impuestos. Habrá una versión con conectividad 5G que llegará en el primer trimestre de 2019.