Las compañías de periféricos están buscando formas de aportar al mercado ratones inalámbricos que no sufran de cortes, y la solución la están encontrando en la inducción magnética. Proporcionar un combo de alfombrilla y ratón con este sistema para eliminar los cortes que se suelen producir en las conexiones inalámbricas es el comienzo de un idilio que puede dar mucho de lo que hablar en el futuro.

Razer ha sacado combinado dos de sus mejores productos, el ratón Mamba y la alfombrilla Firefly, con la implementación de inducción magnética desarrollada por ellos llamada Hyperflux. El resultado es un producto nada barato, de 280 euros, pero que puede resultar muy interesante para cierto tipo de usuarios.

Características

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La presentación de este combo de ratón y alfombrilla está en la línea de la buena calidad del resto de productos de la compañía. Una tapa interna con el logo de Hyperflux da acceso a los productos en sí. El contenido de la caja es lo básico y habitual: el ratón Mamba, la alfombrilla Firefly, un cable de USB tipo A a micro-USB para alimentar la alfombrilla, un manual y unas pegatinas del logo de Razer. No se necesita más, y todo está perfectamente guardado y protegido.

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La Firefly Hyperflux tiene un tamaño de 355 mm × 282.5 mm × 12.5 mm —más que suficiente para cualquier usuario— y un peso de 524 gramos, con una estructura de plástico y metal y la lámina de la alfombrilla en sí que es de tela por un lado y dura por otra para tener dos texturas diferentes para ajustarse a los gustos de cada usuario. Se puede retirar fácilmente metiendo un poco el dedo en una muesca en la parte inferior de la Firefly.

Está alimentada por un USB 3.0 que le suministra 5V y 900 mA (4.5 vatios), suficiente para las doce zonas de ledes RGB diferenciadas en el canto de la misma y el sistema de inducción magnética. La base de la alfombrilla está hecha de goma antideslizante con una rejilla hexagonal que cumplemente perfectamente su cometido.

Firefly Hyperflux
Dimensiones355 mm × 282.5 mm × 12.5 mm
Peso524 g
AlimentaciónUSB 3.0 (9 W)
IluminaciónRGB
Cable2.1 metros

El ratón Mamba Hyperflux tiene un tamaño de 124.7 mm × 70.1 mm × 43.2 mm y es especialmente ligero, de tan solo 96 gramos, que puede resultar quizás excesivamente ligero a algunos jugones. Precisa de una alimentación de Hyperflux de 5 V y 500 mA (2.5 vatios). Dispone de ruedecilla en la parte superior con clic central, dos botones debajo de ella, por defecto para ajustar la sensibilidad del sensor includo, y dos botones más en el lateral izquierdo —es un ratón para diestros—.

La forma del ratón no difiere mucho a la de otros ratones de Razer, y la zona izquierda y derecha tienen una goma antideslizante para mejorar el agarre. El plástico de la carcasa deja muy buena sensación al tacto, y personalmente siempre me encanta este aspecto de la mayoría de ratones de Razer. Cuenta con un luz ancha cerca de la base para indicar si está el Hyperflux activo, y zonas de iluminación RGB configurables en el reposamanos y la rueda. La forma del ratón se adapta a cualquier tipo de agarre: yemas, garra o con la palma.

Mamba Hyperflux
Dimensiones124.7 mm × 70.1 mm × 43.2 mm
Peso96 g sin cable
ConexiónHyperflux
Sensor5G óptico de Razer
Características del sensor1000 Hz, 16 000 PPP, 450 PPS
Botonesdos principales, cuatro extras, clic central y clics laterales de la rueda
Extrasiluminación RGB
Manopara diestros
Alimentación4.5 W por inducción magnética con la Firefly Hyperflux

El sensor es un 5G óptico de Razer, con 16 000 PPP (puntos por pulgada) y 450 PPS (pulgadas por segundo), además de con una aceleración de 50 G. Es extremadamente preciso, sobre todo en combinación con la Firefly, por lo que no se le pueden poner pegas tampoco en este terreno. Además, se puede conectar el cable de 2.1 m al ratón para usarlo sin necesidad de la alfombrilla —aunque pierde toda la gracia, pero que Razer dé esta opción es de agradecer—.

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Software

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Razer destaca siempre en el apartado del programa de configuración de sus periféricos, y la versión Synapse 3.0 es mucho más útil y práctica que la anterior. Aunque está en beta, y con ello quiero decir que necesita todavía algún pulido de rendimiento, características o usabilidad, funciona en general excelentemente y permite configurar perfectamente tanto el ratón como la alfombrilla.

Cuenta con un completo configurador de la iluminación de la alfombrilla, permitiendo ajustar de manera independiente si así se desea cada una de las doce zonas de ledes de la misma, así como las dos zonas del ratón. Cada teclas del Mamba se puede configurar para macros, atajos específicos de teclado, atajos multimedia, atajos secundarios a cada botón a través de Hypershift —un botón de alternar entre atajos normales y secundarios y un sinfín de otras posibilidades.

También se puede ajustar a la perfección la sensibilidad del sensor del ratón, con hasta cinco niveles de progreso de velocidad de desplazamiento, y tanto en el eje x como en el y de forma independiente, o cambiar el muestreo. De la alfombrilla permite seleccionar el ajuste predefinido para la cara de tela o la dura, o realizar un calibrado manual sobre la superficie sobre la que se va a utilizar. Es un configurador de periféricos excelente.

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El futuro es inalámbrico

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Las tecnologías de conexión inalámbrica para periféricos generalmente tienen dos problemas: que hay que estar pendiente de recargar la batería o cambiarles las pilas, y que la conexión inalámbrica puede ser inestable a ratos. El segundo es más bien lo que evita que los ratones y teclados inalámbricos se usen de manera regular entre los jugones profesionales y semiprofesionales, e incluso los informales.

Las compañías de periféricos están buscando diversas soluciones a este problema, y Razer ha optado por la vertiente de la inducción magnética. Brillantemente ejecutada, con un ratón Mamba de altísima calidad y precisión, y una alfombrilla Firefly que está a la altura de lo que se espera. La interactuación entre ambas es perfecta, y no he notado ningún problema de uso o desconexión, ni tirones, en lo que la he usado —sobre todo jugando a Heroes of the Storm y Total War: Warhammer II, que es con lo que ando en estos momentos—.

El Mamba es un gran ratón, ergonómico, y la Firefly es una alfombrilla excepcional. Pero este combo de alfombrilla y ratón va orientada solo a una pequeña parte de los jugones que puedan tener interés en usar una alfombrilla como la Firefly, y si no eres de ellos seguramente este combo no te va a interesar en absoluto. Además, por los 280 euros que cuesta te podrías comprar un teclado y ratón de los mejores de Razer, y comprar la alfombrilla Firefly normal, y te sobraría para unos chicles y pipas en el quiosco de la esquina.

Pero Razer sabe bien que productos como Mamba + Firefly Hyperflux son para un pequeño grupo de usuarios que encontrarán en esta combinación más beneficios que la única pega que tiene que es el precio. No hay en el mercado soluciones inalámbricas tradicionales de ratones que no tengan cortes esporádicos, que es donde Mamba Hyperflux brilla por sí mismo porque no sufre de cortes. No tener que estar pendiente de recargarlo es otro extra importante, y la iluminación, calidad del sensor y posibilidades de configuración de estos periféricos son características perfectas. Un combo de altos vuelos... por un precio.

Puntuación

9.2

sobre 10

Lo mejor

  • Alta estabilidad de conexión inalámbrica.
  • Ratón de gran calidad.
  • Alfombrilla de calidad con dos opciones de textura de superficie.
  • Synapse 3.0

Lo peor

  • No soy de calificar como negativo el precio de un producto, pero en este caso no tengo más remedio que hacerlo.