Dentro de los portátiles que se han presentado en los últimos meses con las nuevas tarjetas gráficas Pascal de Nvidia, MSI ha optado por utilizarlas para renovar sus series más potentes. Entre ellas está la GT83VR 6RF Titan SLI que, como su nombre sugiere, incluye una disposición de dos tarjetas gráficas en SLI.

El modelo que se analiza en este artículo está configurado con casi todos los extras, y lo convierte en un modelo que se aproxima a los 5000 euros. No es un producto del que vayan a producir muchos en una generación dada y tampoco hay mucha gente que pueda permitírselo, pero es un gran ejemplo de lo que se puede conseguir hoy día en el sector de los portátiles.

Diseño y hardware

El GT83VR 6RF Titan SLI de MSI incluye un procesador Core i7-6920HQ, que se sitúa como el más potente que hay ahora mismo para portátiles. Es un procesador de ocho núcleos lógicos a 2.9 GHz de base con turbo de 4.1 GHz —frente a los 3.8 GHz de la versión de referencia—, con un TDP de 45 W. Está acompañado de 32 GB de memoria DDR4 a 2400 MHz, con la que no se quedará corto en toda su vida útil.

Las dos tarjetas gráficas incluidas son la GTX 1080, en su versión de movilidad, que es algo más lenta que la versión de sobremesa, y ambas basadas en el chip GP104 también utilizado en las GTX 1070. La principal diferencia entre ambos modelos es que la versión de sobremesa utiliza unos relojes de 1607 MHz de base y 1733 MHz de turbo, mientras que la versión de movilidad baja hasta los 1556 MHz de base y mantiene los 1733 MHz de turbo.

La pantalla es de 18.4 pulgadas con resolución 1080p de tipo IPS de gran calidad, que cubre el 98 % de la gama de color sRGB, y se nota de manera efectiva al reproducir contenido con colores vívidos. El brillo máximo de la pantalla se sitúa por debajo de los 275 nitst 800:1 de contraste. Para el tipo de portátil que es se echa en falta una resolución mayor y la tecnología de refresco adaptativo G-SYNC, que por el precio habría sido lo más adecuado.

La carcasa está hecha de aluminio, y le da un aspecto sensacional al equipo. No es un portátil pequeño, ya que tiene unas dimensiones de 458 x 339 x 69 mm, con un peso de 5.5 kg. La batería es de 75 WHr —5225 mAh—, y para cargarla se incluyen dos fuentes de alimentación externas de 330 W cada una. Es un extra de peso notable, por lo que si hay que mover todo el conjunto se tendrá que cargar con unos 10 kg.

Entre las ventajas de este tipo de portátil es que incluye un teclado mecánico desarrollado por SteelSeries con mecanismos Cherry MX marrones. La calidad del teclado es muy alta, aunque viene con una disposición americana pero grabada con la eñe, con la tecla de mayor y menor, indispensable para los programadores, a la derecha de la barra espaciadora. Es un cambio que se está viendo cada vez más en los portátiles, con la clara intención de reducir costes, pero que hace que la tecla de intro en vez de ocupar dos filas ocupe solo una alargada, a lo cual los que sabemos mecanografía nos puede llevar a bastantes errores los primeros días de usar el teclado.

También se ha sustituido el botón de Windows izquierdo por la tecla Fn para acceder rápidamente a segundas funciones en algunas teclas, y en mi caso me resulta una extraña elección porque yo uso mucho los atajos de Windows. Por ejemplo, la combinación Windows + D muestra el escritorio, y Windows + E el explorador de archivo, que son dos acciones muy habituales, entre otras muchas. Afortunadamente esta funcionalidad se puede cambiar en la BIOS para que la tecla Fn actúe como la tecla Windows, pasando la tecla marcada como la de Windows de la derecha a ser la Fn.

En el apartado de la conectividad, el equipo incluye todo lo que se pueda esperar de un equipo de este tamaño, que casi parece un sobremesa. Las salidas de vídeo incluyen un HDMI con salida 4K y 60 FPS, y un mini-DisplayPort. Incluye cinco USB 3.0 —dos a la derecha y tres a la izquierda—, un USB 3.1 Gen. 2 tipo C compatible con Thunderbolt 3 y salida de vídeo DisplayPort, y otro USB 3.1 Gen. 2 normal.

No faltan tampoco la conexión Ethernet y las conexiones wifi 2x2 802.11 ac y Bluetooth 4.1, así como el lector de tarjetas SD, grabadora de DVD y cuatro clavijas de audio —uno para el micrófono, dos para auriculares y un SPDIF—. El sistema de audio del portátil está compuesto por cuatro altavoces de 3 W además de un woofer de 3 W.

Este portátil es un reemplazo de los equipos de sobremesa, y hay que mirarlo desde este punto de vista. Si bien se le sacará mucho más provecho con una pantalla 4K externa, está orientado a despejar la mesa —y la casa— de cualquier otro PC que s pueda tener para convertirlo en el único equipo que se tenga. La diversa conectividad que posee es un reflejo de esta mentalidad a la hora de diseñarlo, y mirarlo con otros ojos lo convertiría en un mal portátil, cuando en realidad cuenta con unas grandes características.

Rendimiento

El procesador incluido en este portátil es un Core i7-6920HQ con el turbo tocado para que llegue hasta los 4.1 GHz. Un extra de potencia que vendrá bien para acompañar a las dos GTX 1080. Este procesador es el más potente que hay para portátiles ahora mismo, aunque le separa una distancia de en torno al 10 % de rendimiento con respecto al popular Core i7-6700K de sobremesa.

Cinebench R15
Core i7-6700K
875
MSI GT83VR 6RF
Core i7-6920HQ
782
Core i7-6820HK
715
Core i7-6700HQ
675

GPU

Las pruebas de rendimiento las he orientado a probar la pantalla 1080p del equipo, aunque realizando algunas pruebas adicionales con un monitor 4K externo. Este punto es importante, ya que a la hora de valorar su potencia gráfica, la propia disposición SLI va a limitar en muchas ocasiones su rendimiento en juegos para evitar microtirones que se pueden producir si se descompensa la generación de fotogramas entre ambas tarjetas gráficas. En equipos de sobremesa no se da tanto, pero en portátiles, con su limitación de potencia y dispersión del calor, se acrecenta.

Además, como es habitual el rendimiento en juegos de configuraciones en SLI está muy limitado por los controladores de Nvidia y por el apoyo de los desarrolladores al propio SLI, por lo que en los juegos más actuales el rendimiento se puede ver y se ve perjudicado.

Eso lleva a que en muchos juegos no se note diferencia entre tener una o dos GPU activas, salvo que estén expresamente orientados a usarlas. Eso se da sobre todo en las pruebas enlatadas como 3DMark, en el que sí se ve la mejora de potencia entre tener una y dos tarjetas activas —el SLI se puede desactivar en el panel de control de Nvidia— ya que están orientadas a exprimir al máximo el hardware de los equipos.

3DMark, Fire Strike Ultra, 1080p
GT83VR Titan SLI
2x GTX 1080
8817
GTX 1080
5102
GT83VR Titan SLI
1x GTX 1080
5027
GTX 1070
4340
GTX 970
3120
RX 480
2750
3DMark, Fire Strike Extreme, 1080p
GT83VR Titan SLI
2x GTX 1080
14535
GTX 1080
9812
GT83VR Titan SLI
1x GTX 1080
9252
GTX 1070
8203
GTX 970
5650
RX 480
5405
3DMark, Time Spy, 1080p
GT83VR Titan SLI
2x GTX 1080
10450
GTX 1080
Core i7-6700K
7392
GT83VR Titan SLI
1x GTX 1080
6271
GTX 1070
Core i7-6700K
5952
RX 480
Core i7-6700K
4454
GTX 970
Core i7-6700K
4153

En el terreno de los juegos, la potencia de las dos GTX 1080 en la mayoría de los juegos actuales se ve mermada en muchas ocasiones al tener las dos GTX 1080 activas, y al jugar específicamente en el monitor 1080p con que cuenta el equipo. Si se combina con una pantalla externa se aprovecha mucho más la potencia de las dos tarjetas gráficas, y en algunos casos se da que no hay mucha diferencia de FPS entre jugar a 1080p o en un monitor 4K.

De todos los juegos probados, ninguno baja de los 60 FPS, que es el refresco de pantalla del equipo, pero tampoco obtiene unos resultados que vayan a sorprender salvo, como estoy recalcando, con un monitor externo QHD o 4K. No hay que sacar conclusiones erróneas, puesto que es un sistema que limita la potencia y consumo para mantener las temperaturas bajo control, y siendo un SLI también tiene su propia problemática.

Lo que hay que ver de estos resultados es que este portátil con SLI es muy capaz de cara a los futuros juegos, ya que en los más exigentes será capaz de superar los 60 FPS. A partir de ahí, por el tipo de panel que usa —1080p y 60 Hz— generar más FPS solo implica un mayor consumo, y en portátil no es especialmente bueno que se calienten en exceso y, por tanto, realiza un mayor control del consumo para evitar calor.

GT83VR (1x 1080)GT83VR (2x 1080)GTX 1080
DX11DX12 DX11DX12 DX11DX12
Ashes of the Singularity 60.170.761.875.780.793.0
Rise of the Tomb Raider 128.59141.387.0137.6151.3146.7
Hitman 90.6108.559.2106.0110.1117.0
Total War: Warhammer 118.087.4106.292.4133.9117.5
Deus Ex: Mankind Divided 72.074.763.687.074.775.3
The Division 117.0106.7155.0

Almacenamiento, wifi y autonomía

MSI ha añadido una interesante configuración en RAID 0 para los dos SSD de 256 GB que incluye el portátil fabricados por Samsung, modelo SM951, con conexión PCie 3.0 x4 e interfaz NVMe. De esta forma se comportan como un único SSD con una velocidad de transferencia muy superior, y en este caso alcanza los 2895 MB/s de lectura secuencial y los 522 MB/s de escritura secuencial. La lectura y escritura aleatoria de archivos de 4 KB alcanza los 522 MB/s y 44 MB/s respectivamente.

El disco duro incluido es de HGST de 7200 RPM y 1 TB de capacidad, alcanzando los 139 MB/s de lectura y escritura secuencial, y unos bastante típicos 1 MB/s y 0.5 MB/s de lectura y escritura aleatoria de cualquier disco duro.

A pesar de que el equipo cuenta con un modo de ahorro de energía avanzado cuando no está conectado a la corriente, la batería de 75 WHr no da para mucha autonomía, situándose por debajo de las 2 horas de uso normal del equipo navegando por internet o viendo vídeos, y por debajo de la hora de juego. Pero vuelvo a incidir en que este portátil no es uno que se debiera utilizar como portátil, si no más bien como un equipo de sobremesa con pantalla integrada. Parece una situación ilógica, pero 5.5 kg más otros 5 kg de la fuente de alimentación no se mueven fácilmente.

En el terreno de la conexión wifi, incluye una de tipo 2x2 802.11 ac, que en pruebas realizadas mediante iperf3 arrojan unos buenos resultados de unos 650 Mbps (81 MB/s), que entra dentro de lo que se puede esperar de un equipo de estas características. El chip de wifi es un Killer e2400, basado en un chip Atheros de Qualcomm.

Temperaturas y ruido

Un equipo portátil de estas características, con un consumo situado en torno a los 500 W en carga, genera una gran cantidad de calor. Afortunadamente se concentra en la parte superior de la carcasa, y en ningún momento llega a afectar a la zona del teclado como es habitual en otros portátiles. También ayuda a que es un equipo grande, con pantalla de 18.4 pulgadas, y el sistema de refrigeración incluido es bueno, aunque ruidoso.

En carga, el equipo puede superar los 55 dBA, y por tanto será necesario usarlo con auriculares. Con la habitación a unos 22 ºC, la zona superior se sitúa en torno a los 36 ºC, aunque la zona inferior del portátil roza o supera levemente los 40 ºC en la zona de expulsión del aire caliente. Son valores bajos con respecto a otros portátiles más económicos, aunque el equipo incluye un aparatoso sistema de caloductos y triple ventilador para evitar que pueda llegar a ser incómodo de utilizar.

La CPU alcanza unas temperaturas cercano a los 95 ºC en pruebas de carga completa, mientras que las GPU se sitúan entre los 60 ºC y 70 ºC, con la intención del equipo de limitar su rendimiento para no generar más calor del necesario. El valor de temperaturas de la GPU es el normal en procesadores de movilidad, y el de las GPU son bastante buenos, ya que otros equipos pueden alcanzar fácilmente y mantener los 80 ºC, por lo que su refrigeración ha recibido una especial atención por parte de MSI.

Programas

MSI incluye diversos programas y controladores para todo el hardware que incluye el equipo. El centro neurálgico del PC es Dragon Center, dodne se controlan y lanzan otras aplicaciones relacionadas, como por ejemplo lo relacionado con el teclado a través de SteelSeries Engine III, la calidad de la pantalla como MSI True Color para cambiar los espacios de color —incluye uno para diseñadores—, el sonido de Nahimic 2, y también las opciones de red con Killer Network Manager.

Todos ellos aportan valor al equipo, y necesarios para controlar cada uno de sus aspectos. Puesto que lleva dos tarjetas Nvidia, es deseable instalar GeForce Experience, y de esta forma gestionar los ajustes gráficas de los juegos y actualizar los controladores. Los programas instalados son prácticamente de configurarlos una vez y después olvidarse de ellos

Conclusión

Lo primero que se puede decir de este portátil es que no es tan portátil como le gustaría a muchos. Pero de serlo, entonces no sería un GT83 Titan SLI con dos GTX 1080 y un teclado mecánico incorporado, con una pantalla de 18.3 pulgadas de gran calidad. Este equipo no está hecho para la mayoría de jugones, si no para un grupo reducido que pueda encontrarle una ventaja a tener un equipo de sobremesa con pantalla integrada, que es más lo que pretende ser, aunque parezca una contradicción.

El peso que tiene, combinado con el de las dos fuentes de alimentación, lo convierten en muy pesado, en torno a los 10 kg. Es ideal para cuando se tiene que cambiar de cada cada pocos días o semanas, pero no es un portátil para estar moviéndolo a diario, por tamaño y peso. Pero en mi caso, que algunos fines de semana vuelvo a casa de mis padres, o en periodos de fiestas o vacaciones, tendría mucha utilidad para disponer de un único equipo de sobremesa muy potente y relativamente portátil.

En el fondo no hay mucha gente que vaya a necesitar un SLI de dos GTX 1080. En este caso, el MSI GT83VR 6RF Titan SLI aporta un gran hardware en la línea de lo que cuesta, aunque en última instancia, y hasta que no lleguen los juegos con DX12 bien implementados para la disposición de multi-GPU explícita, que permita descargar de trabajo a la CPU, no se le puede sacar todo el rendimiento que gustaría a las dos tarjetas gráficas que incluye. Pero a su vez, esas dos GTX 1080 lo convierten en un equipo a prueba de futuro.

El portátil tiene una construcción sólida, es igual de ruidoso que otros equipos de su estilo ya que tiene que disipar mucha potencia calorífica generada por la CPU y las GPU, con una pantalla estupeda —aunque no le habría sentado mal una 4K—, y un teclado mecánico que da gusto usarlo. La fabricación en aluminio favorece la convección y queda estéticamente inigualable. En general, es un portátil que ofrece el mejor hardware posible, con algunas desventajas que, si se aceptan, pueden proporcionar un portátil para muchos años.