Los chicos de iFixit han puesto sus manos encima a uno de los nuevos teléfonos Pixel producidos íntegramente por Google, y han acometido su tradicional despiece. Dejando a un lado las similitudes con el iPhone 6 de Apple que le han sacado, y no solo en su exterior, la nota de reparabilidad que le han dado es de 6 sobre 10, que es peor que los últimos iPhone, que alcazaban el 7.

En el proceso de abrirlo se rompió la pantalla OLED del teléfono fabricada por Samsung, y para realizar futuras reparaciones tendrán que buscar mejores formas de abrirlo que la habitual aplicación de calor y fuerza. Las capas que componen la pantalla son más finas de lo que estaban acostumbrados. Una cubierta adicional de magnesio separa la pantalla del interior del teléfono.

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Una vez han accedido a los componentes, son relativamente sencillos de cambiar algunos de ellos. La batería es de 13.28 Wh (3.85 V y 3450 mAh). Incluye 4 GB de memoria RAM LPDDR4 fabricada por Samsung y empaquetada con el Snapdragon 821 por debajo. Incluye un chip de carga rápida, transceptores, códec de audio, gestión de energía y antenas de Qualcomm, y 32 GB de almacenamiento UFS 2.0 fabricado por Samsung.

Como conclusiones sacan que es difícil de retirar la pantalla para acceder al interior del teléfono, la cubierta de magnesio es también difícil de retirar, pero hay componentes fáciles de cambiar debido a un diseño más modular del interior del teléfono y hacen uso de tornillos torx T5 fáciles de quitar, y también es fácil de retirar la propia batería.

Vía: Ars Technica.