AMD tuvo su primer problema importante en el lanzamiento de la RX 480 cuando diversos críticos detectaron que había un problema en la alimentación de la tarjeta gráfica. En situaciones de alta carga, incluso sin overclocking, extraía más potencia de la ranura de la placa base de la que se permite por la especificación PCIe.

La compañía ha distribuido unos nuevos controladores, los Radeon Software Crimson 16.7.1 beta, que llega con un remiendo para el problema, y no es una solución. La tarjeta sigue consumiendo más de los 150 W que puede extraer de la ranura PCIe y del conector de 6 pines PCIe (75 W de cada uno), moviendo el exceso de consumo de la ranura PCIe al conector de la fuente de alimentación.

Las fuentes suelen tolerar bastante mejor el entregar más potencia de los conectores, pero sigue siendo un apaño ya que sigue funcionando fuera de la especificación PCIe. Hasta 160 W de consumo en algunos juegos, y eso sin subir frecuencias. La solución de verdad es activar el nuevo modo compatibilidad con el estándar PCIe, pero limita la potencia que toma de la fuente, y por tanto se ve perjudicado el rendimiento de la tarjeta gráfica.

Así pues las opciones que tiene el usuario son: que el conector PCIe de 75 W reciba más de la potencia para la que está diseñado, o perder rendimiento. Afortunadamente, AMD ha mejorado en estos controladores el rendimiento en juegos, que puede compensar la pérdida de rendimiento del modo compatibilidad, o al menos parcialmente. A continuación tenéis una comparativa en diversos juegos bajo los drivers 16.6.2, 16.7.1 y 16.7.1 con el modo compatibilidad activado.

Tabla comparativa Radeon Software Crimson Edition
Hitman
75
76,2
73
Rise of the Tomb Raider
73
73,4
71,7
Rise of the Tomb Raider (DX12)
64,3
63,9
63,5
The Division
57,9
58,4
56,4
Ashes of the Singulartity (DX12)
57,2
57,3
55,9
The Witcher 3
50
52
50
Ashes of the Singularity
46,4
48,4
46,6
Radeon Crimson 16.6.2 Radeon Crimson 16.7.1 Radeon Crimson 16.7.1 (modo comp.)

Hay que tener en cuenta que al tomar medidas en cualquier juego siempre hay cierto margen de error. En general veeréis que sí hay una mejora de rendimiento en estos controladores, y que en principio sí pueden llegar al 3 % de mejoría indicado por AMD teniendo en cuenta los márgenes de error en las mediciones. En el caso del modo compatibilidad PCIe, al menos se amortigua en parte la pérdida de FPS.

Pero en general, no es una gran mejora de rendimiento. Un 4,3 % en Ashes of the Singularity bajo DirectX 11, un 4 % en The Witcher 3 (aunque está medido con FRAPS y el margen de error es mayor, pero válido para el propósito del artículo), y el resto se sitúan por debajo del 1 % de mejoría. En general es una mejora tan marginal, que tampoco se pueden echar las campanas al vuelo por ellas.

Sobre el consumo, se reduce de 10 a 20 W según juego al activar el modo compatibilidad. No puedo tomar en casa valores de consumo por falta de un medidor, pero sirve perfectamente las tomadas por Anandtech para ilustrar el caso. AMD ha presentado a la RX 480 como una tarjeta gráfica energéticamente eficiente, y ha resultado que lo es... pero no tanto como decía. No le hubiera costado nada a AMD añadir un conector PCIe de ocho pines a la tarjeta gráfica en lugar de tener que enfrentarse a este innecesario problema de consumos.