El sector de los discos duros sigue pasando por un mal momento, aceptando que el futuro es de los SSD. Al menos a nivel doméstico, donde cada vez es menos necesario tener un disco duro lleno de música y otro de series y películas gracias a servicios como Spotify o Netflix. El sector empresarial sigue supeditado al precio por giga.

La ventaja de tiempos de arranque y carga de los SSD es innegable, y su aumento de ventas ha hecho que durante el primer trimestre del año las de discos duros hayan bajado un 20 %. Sigue la tónica de 2015, en donde durante todo el año las ventas descendieron un 17 %. Un ritmo superior incluso al de bajada de ventas de PC. Las ventas se situaron en torno a los 65 millones de unidades, el nivel más bajo desde 2007.

Está afectando más a Seagate y Western Digital, que en este último caso ha reaccionado comprando al fabricante SanDisk de unidades SSD por la cantidad de 19.000 millones de dólares. En algún momento, y no será dentro de muchos años, los discos duros serán cosa del pasado.

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Vía: AnandTech.